Noticias falsas para influir en el cónclave

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Duración lectura: 2m. 20s.

A medida que se acerca el cónclave para elegir nuevo Papa, algunos diarios se lanzan a publicar informaciones escandalosas sobre la Curia romana sin citar fuentes ni aportar datos concretos o con graves de errores de traducción que distorsionan la noticia. La Secretaría de Estado vaticana advierte en un comunicado contra el uso de estas informaciones como herramienta de presión sobre los cardenales. Un artículo publicado por Zenit muestra algunos ejemplos recientes de desinformación religiosa.

La libertad de elegir al Romano Pontífice se ha visto amenazada a lo largo de la historia por intereses ajenos a la Iglesia. Si en el pasado eran los Estados los que intentaban influir en esa elección, hoy las presiones vienen de la opinión pública, señala el comunicado. Así, la Secretaría de Estado denuncia “la difusión de noticias, a menudo no verificadas o no verificables, o incluso falsas, que conllevan graves perjuicios para las personas y las instituciones”.

En el artículo de Zenit, José Enrique Mújica señala dos polémicas recientes. La primera se refiere a la noticia –publicada el 20 de febrero en la revista italiana Panorama y magnificada un día después por La Repubblica– sobre el informe de tres cardenales a Benedicto XVI que supuestamente revelaba una trama de corrupción, sexo y tráfico de influencias en el Vaticano.

Aunque la periodista de La Repubblica aseguraba (sin identificar la fuente) que había hablado con alguien que había leído el informe, Mújica sostiene que eso no es cierto: “El 22 de febrero el diario Il Sussidiario entrevistó al autor del primer artículo en Panorama y es ahí donde él mismo revela, primero, que La Repubblica plagió la nota y, segundo, que en realidad él no tuvo acceso a ningún informe sino que todo lo supuso”.

La segunda polémica fue a raíz de un artículo del New York Times que informaba sobre la declaración del cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, en un juicio sobre abusos a menores denunciados en la diócesis de Milwaukee. Mújica cita al periodista Juanjo Romero, quien explica en su blog que “el cardenal acudió voluntariamente, lo esperaba hace tiempo, para hablar sobre la decisión que tomó hace nueve años de publicar los nombres de los sacerdotes involucrados en casos de abuso. Prestó toda su colaboración. No está acusado de nada”.

Sin embargo, numerosos medios de habla hispana comenzaron a difundir la falsa noticia de que Dolan había sido “destituido”. El desaguisado vino de traducir mal una nota de Associated Press, que decía “deposed”; o sea, declarar. Y atribuían, de nuevo falsamente, la “destitución” a que Dolan había protegido a los acusados.