Mujeres canadienses denuncian las revistas tipo “Playboy”

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Duración lectura: 1m. 47s.

Se ha constituido en Ontario, a instancias de la Comisión de Derechos Humanos de la provincia, un tribunal especial para atender una denuncia contra la pornografía. Lo que se dirimirá aquí es si la industria pornográfica supone un atentado a la igualdad de la mujer. Hace cinco años, dos mujeres presentaron ante dicha Comisión una demanda contra tres establecimientos de prensa que vendían revistas pornográficas, alegando que esas publicaciones las discriminaban injustamente por presentar a la mujer como un objeto sexual. La Comisión les dio la razón, tomando pie en algunas decisiones judiciales que habían calificado como acoso a las empleadas las fotografías pornográficas en los centros de trabajo.

Al publicar su dictamen, la Comisión de Derechos Humanos solicitó al gobierno de la provincia la creación de un tribunal especial (no judicial) para atender la denuncia, y el 1 de abril comenzó la vista del caso. De esta forma, la Comisión amplía notablemente la interpretación de las leyes antidiscriminatorias.

El pasado año, el Tribunal Supremo de Canadá redefinió legalmente la obscenidad a consecuencia de una denuncia contra un tienda de vídeos que distribuía películas pornográficas. Según esa sentencia, la pornografía debe ser considerada en relación con los derechos de la mujer, no como una cuestión de libertad de expresión (ver servicio 37/92). Esta nueva perspectiva es la adoptada por los demandantes en el caso planteado en Ontario, a la vista de que la normativa penal es de eficacia limitada en la lucha contra la pornografía. Las leyes federales vigentes prohíben sólo las imágenes en que el sexo vaya acompañado de violencia o se utilice a niños, por lo que no afectan a publicaciones como Playboy o Penthouse, que sin embargo presentan a la mujer de manera degradante.

Esto es lo que sostiene en el caso de Ontario la parte acusadora, formada por más de treinta personas y organizaciones. Entre éstas se encuentran tanto movimientos feministas como asociaciones pro-familia, que mantienen posturas opuestas en muchos otros temas.

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