Los tatuajes religiosos de las estrellas

El jovencísimo cantante Justin Bieber acaba de unirse al grupo de famosos que lucen un tatuaje con motivo religioso: los Beckham, Angelina Jolie, Justin Timberlake, Drew Barrymore… Cada cual sabrá por qué se los pone. Al portador del tatuaje le toca valorar la conveniencia de hacerlo, y al público abstenerse de juzgar intenciones.

Que Justin Bieber sea noticia por hacerse un discreto tatuaje en el costado con el nombre de Jesús en hebreo no debería sorprender a nadie. Sobre todo, si uno ve las “noticias relacionadas” que acompañan a esta en diversos medios: que si el chaval se corta el flequillo, que si promociona un perfume especial…

Más sorprendente es, en cambio, que la información de laSexta sobre el tatuaje se apresure a sentenciar qué motivos tiene el cantante: “Al adolescente canadiense, estrella musical y discutible celebridad, se le ha ocurrido una nueva idea para llamar la atención: hacerse un tatuaje. Por aquello de ir a la moda, vaya”.

Añádase a esto el tono burlesco con que la noticia da fe de la religiosidad del cantante: “Bieber siempre se ha definido como una persona muy religiosa, que ha llegado a afirmar en la revista Rolling Stone que cree tener ‘la obligación de plantar semillas en mis fans’ (semillas divinas, matizamos). Porque lo que él busca es que sus seguidores sean conscientes de que necesitan a Jesús. Además tiene pensado terminar alguno de sus conciertos con una frase determinante y cargada de religiosidad: ‘Dios te ama’. Qué buena persona es Justin”.

Francamente, no tengo ni idea si el chico es o no buena persona. Y supongo que no me toca a mí valorarlo. Por lo menos ELMUNDO.es se detiene en apreciaciones meramente estéticas: “Este nuevo ejemplo de ‘body art’ sigue la estela de un minúsculo pajarito que el canadiense se hizo tatuar sobre su cadera izquierda con motivo de su decimosexto cumpleaños. Sobre la afición a decorarse el cuerpo hay cientos de teorías, pero seguro que habrá unanimidad al decir que estas ilustraciones no le quedan bien a Bieber”.

En general, tatuarse el nombre de Jesús en el cuerpo o llevar un signo distintivo de una confesión religiosa no es un hecho neutral. Al menos para los creyentes, no es lo mismo “lucir” un crucifijo que un collar vintage (aunque ambos convivan tranquilamente en el mismo cuello).

Cuando los Beckham, Angelina Jolie, Justin Timberlake, Drew Barrymore y otros famosos se graban un tatuaje religioso no deberían olvidar la dimensión pública de sus creencias. Claro que es importante (y deseable) la coherencia. Pero aventurarse a adivinar los motivos de por qué actúa la gente ya es otro cantar.

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