La cultura europea representa el 2% del PIB

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En 2003 el sector cultural europeo facturó 645.000 millones de euros, el 2,1% del PIB continental: tanto como el sector inmobiliario y más que el de la alimentación (1,9%). Esa es la estimación del informe “La economía de la cultura en Europa”, elaborado por la consultora Kea European Affairs a petición de la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea.

Además de los 25 países de la UE, se han tenido en cuenta los datos relativos a Bulgaria y Rumania, que se incorporarán el próximo 1 de enero, y los tres socios pertenecientes al Espacio Económico Europeo (Noruega, Islandia y Liechtenstein).

El informe, el primero de este tipo que se realiza en Europa, ofrece también cifras separadas para cada uno de los países. El Reino Unido se sitúa a la cabeza, con la industria cultural de mayor volumen de toda Europa: con 132.000 millones de euros, representa el 3% de su PIB. Le sigue Alemania, con 126.000 millones de euros (2,5% del PIB). Francia, pese a su política proteccionista, está en el cuarto lugar, después de Italia, y seguida de España.

El estudio incluye dentro del título “sector cultural” dos industrias distintas. De un lado, la que denomina “tradicional”, con la música, los libros y las compañías cinematográficas, además de museos, archivos, etc. De otro lado, los “sectores creativos” como la moda, el diseño y la arquitectura, además de los medios de comunicación.

La Comisión encargó el informe con el fin de revelar hasta qué punto el sector cultural es rentable también en términos macroeconómicos. Además de su contribución al PIB de los países, se calcula que 5,8 millones de personas de la UE actual son empleadas de compañías culturales, lo que equivale al 3,1% del total de la población activa.

Asimismo, el informe señala la influencia económica del sector cultural en otros campos no estrictamente culturales, pero bastante relacionados. Se refiere expresamente al desarrollo de las nuevas tecnologías de la sociedad de la información y al turismo, uno de cuyos principales reclamos son los bienes culturales.

Aunque el estudio es bastante optimista -se confía en que la cultura europea sea cada vez más rentable-, no oculta que Europa está por detrás de Estados Unidos en términos relativos. El sector cultural norteamericano representa más del 6% del PIB (no es posible fijar la cifra con exactitud). Su buque insignia sigue siendo las películas de Hollywood, que copan el mercado audiovisual.

El informe se difundió durante la reunión del Consejo de Ministros de Educación y Cultura, celebrado recientemente en Bruselas. Entre las conclusiones se recogía la necesidad de potenciar por medio de las administraciones públicas el valor económico de los bienes culturales. Lo que no acaba de estar en consonancia con las directrices de la política cultural europea, que lidera Francia, defensora de la “excepción cultural”, con la reticencia a considerar los objetos culturales como productos de consumo. Pero si de hacer dinero (también) se trata, el método norteamericano da mayor rentabilidad.

Josemaría Carabante

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