Enciclopedias: del papel a Internet, y vuelta

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Internet pone en cuestión la necesidad de tener el contenido de una enciclopedia en muchos kilos de papel y sin poder actualizarlo más que con nuevas páginas. Los editores de enciclopedias, que veían en peligro su negocio tradicional de vender volúmenes, al saltar a la red se encontraron además con la conocida dificultad de conseguir bastantes usuarios dispuestos a pagar. La aparición de Wikipedia en 2001 se lo puso aún más arduo. Ahora, varias de las principales enciclopedias ensayan nuevas maneras de hacer frente a la competidora gratuita, en algunos casos imitándola. Lo que hace más paradójico el anuncio de una próxima edición impresa de Wikipedia en alemán.

La estrategia más audaz es de Larousse, que ha decidido “wikipedizar” la versión en red de su famosa enciclopedia, la Grand Larousse Universel, en 15 tomos. La nueva fórmula, inaugurada este mes, consiste en dar acceso gratuito a sus 150.000 artículos (la Wikipedia en francés tiene 656.000) y abrirla a las contribuciones de voluntarios. A diferencia de Wikipedia, los colaboradores firmarán sus artículos, mantendrán la propiedad sobre ellos y serán los únicos que puedan modificarlos, aunque pueden admitir comentarios de internautas. Larousse quiere así evitar el anonimato de Wikipedia, que hace incomprobable la autoridad de los artículos. Las aportaciones de los voluntarios aparecen junto a los textos de la enciclopedia original, cada clase enmarcada en su color: violeta para aquellos, anaranjado para estos. Una plantilla de cuarenta personas, incluidas quince de dedicación completa, se encargan de mantener vivo el sitio, actualizando las informaciones y moderando la discusión.

Larousse mantiene el pago para sus demás productos en la red, que son cinco diccionarios. Pero anuncia una próxima rebaja: todo a 1 euro al mes.

A cambio de cobrar menos, Larousse espera atraer más usuarios, convertirse en un sitio de referencia muy empleado por los internautas, ser muy citado y mejorar así su posición en los buscadores (sobre todo en el más popular, Google, que concede a Wikipedia una fuerte preferencia). Todo eso, se supone, le dará más visitas, aumentará sus ingresos por publicidad y estimulará las ventas de sus obras de referencia impresas (no la Grand Larousse Universel, que no se reedita desde 1994) o en disco.

La Enciclopedia Británica en Internet no va a hacerse gratuita (ya lo fue, de 1999 a 2001, pero la editorial decidió no seguir con el experimento), pero mediante el nuevo programa WebShare, personas que publiquen habitualmente en Internet podrán pedir que se les dispense de los 70 dólares (44 euros) que cuesta la suscripción anual. Tendrán acceso a todos los contenidos (más de 120.000 artículos, incluidos los 65.000 de la edición impresa en 32 volúmenes, que aún se publica, y cuesta 1.395 dólares) para documentar sus propios escritos.

Británica: reservado el derecho de admisión

La Británica decide a quién admite, y se reserva el derecho de revocar el salvoconducto en cualquier momento; pero explica claramente sus criterios de selección, según lo que pretende a cambio de la gratuidad: ser más citada y aumentar su fama de buen sitio de referencia. Por eso busca sobre todo autores de blogs y otros sitios más o menos especializados, donde se discutan temas por extenso y con cierta profundidad. Valen webs periodísticas, de educación, cultura, economía, diversas disciplinas académicas… Con esto, la Británica no espera alcanzar a Wikipedia en audiencia (la versión inglesa de la gratuita tiene 184 veces más, en páginas vistas), pero sí atraer más publicidad, clientes de pago y compradores de sus productos en soporte físico.

Su filial francesa, la Encyclopaedia Universalis (universalis-edu.com), no se mueve. Este año saca una nueva edición impresa, la sexta, en 30 volúmenes, al precio de 2.928 euros. El abono anual a la versión en Internet cuesta 69 euros. A diferencia de la Británica, no ofrece a los internautas ningún contenido gratuito.

La opción por el papel parece de tiempos pasados, pero también la va a probar la más innovadora de las enciclopedias. En Wikipedia, el alemán es el segundo idioma (más de 700.000 artículos) después del inglés (2,2 millones). A finales de abril, la editorial Bertelsmann anunció que publicará un volumen impreso con 50.000 artículos de la Wikipedia alemana, escogidos entre los más leídos este año y el pasado. Con la mezcla de lo culto y lo popular característica de Wikipedia, la selección incluirá los grandes escritores y músicos alemanes, pero no faltarán Carla Bruni ni Wii, la última consola de Nintendo. Saldrá en septiembre próximo y se venderá a 19,95 euros, de los que 1 euro será para la Fundación Wikipedia. Si tiene éxito, puede ser la primera entrega de un anuario que confirmaría la aptitud de Internet para engendrar libros (ver Aceprensa, El saber al instante).

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares