El “New York Times” adopta medidas para recuperar credibilidad

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Duración lectura: 3m. 27s.

Preocupado por la pérdida de credibilidad de la prensa en EE.UU. y por recientes fallos que han mermado la suya, el “New York Times” anunció el 9 de mayo las recomendaciones que propone un “comité de credibilidad” interno “para conservar la confianza de nuestros lectores”.

El comité, formado por once redactores-jefe, seis reporteros, un corrector y un fotógrafo, señala al nuevo director del diario, Bill Keller, cinco áreas en las que el periódico debe mejorar: diálogo con los lectores, estar más en contacto con el público, mejorar el uso de fuentes restringiendo al máximo las fuentes anónimas, corrección de errores y separación entre noticias y opinión. Las áreas primera y última son las que más recomendaciones contienen.

Cinco son las recomendaciones del comité relativas al “diálogo con los lectores”: que los directores escriban regularmente columnas sobre el funcionamiento del periódico, que se evalúen “las críticas contra nuestro trabajo” y se vea si merecen respuesta, que se promuevan foros de opinión y weblogs en la página web del NYT, que se cree la figura del portavoz del periódico, que los reporteros consulten con los jefes sus apariciones en radio y TV.

En relación al contacto con lectores y fuentes, se recomienda que el público pueda enviar correo electrónico a los articulistas, que se confronte con las “fuentes” afirmaciones de un artículo para evitar errores, y que los periodistas, una vez publicados sus artículos, observen los comentarios que provocan en las personas citadas.

Las fuentes anónimas deben reducirse al mínimo, según el “comité de credibilidad”: cuando no se puedan dar nombres, al menos hay que “describir las fuentes”: “cómo conoce la fuente anónima lo que conoce, por qué quiere dar la información y por qué se ve forzada al anonimato”. Esta regla debe aplicarse a rajatabla en todas las secciones.

Respecto a la corrección de errores, el comité recuerda que cada periodista es responsable de comprobar los datos, y que los jefes tienen obligación de corregir los errores que adviertan antes de su publicación. Se recomienda crear un redactor-jefe para corrección y aprovechar para su trabajo métodos informáticos, de modo que, por ejemplo, las correcciones aparezcan rápidamente en la página web. Como dato, el comité precisa que en 2004, el NYT publicó 3.200 correcciones.

Informar más de religión

El último y más extenso apartado incluye seis recomendaciones relativas a la separación entre noticias y opinión. Por una parte, se trata de clarificar la separación de rúbricas (secciones dentro de una página) en que se publica uno u otro tipo de artículos; y resaltar (para diferenciarlas) las columnas de opinión que vayan en páginas de noticias.

También hay que tener en cuenta que la acumulación de noticias con un enfoque determinado puede crear una impresión de partidismo.

Como ejemplo, el comité menciona el modo en que el periódico ha cubierto el asunto del matrimonio homosexual: “al enmarcar habitualmente el tema como una cuestión de derechos civiles -gays que luchan por el derecho a ser tratados como los demás- no hemos sabido transmitir lo inquietante que es esta cuestión en muchos sectores de la vida religiosa, cultural y social americana”.

En la misma línea, hay que evitar terminología cargada con matices de opinión, cuando se trate de cuestiones polémicas: en concreto, señala que “como nuestra postura editorial es claramente liberal, en la información hemos de hacer más esfuerzos para no parecer monolíticos. Es preciso no restringir el concepto de noticia a lo que le interesa al redactor”. Además, “debemos prestar más atención a la religión en América” -referencia que apunta a reflejar mejor la realidad social de EE.UU. sin limitarse a “Nueva York, Washington y un puñado de grandes ciudades”-, y fomentar la diversidad, para cubrir los aspectos noticiosos desde distintos puntos de vista.