Publicadas nuevas directrices sobre la terapia con células madre

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

La Sociedad Internacional para la Investigación con Células Madre (ISSCR) acaba de editar unas nuevas “Pautas para el trasplante clínico de células madre” en las que fija protocolos de actuación para profesionales y pacientes involucrados en este tipo de procesos terapéuticos. El documento hace además un exhaustivo desglose de las condiciones que deben reunir todas las etapas del tratamiento, desde la obtención de las muestras y los términos en que éstas son donadas, hasta el seguimiento y los posibles riesgos de los pacientes en los que se implantan.

Una de las observaciones más llamativas del texto es la que recomienda a los pacientes mantenerse alerta frente a la promoción por Internet de terapias celulares, a un precio que ronda los 17.000 euros, más los gastos de desplazamiento y alojamiento para el paciente y sus acompañantes. Según la ISCRR, estas ofertas prometen la efectividad del tratamiento en enfermedades como alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple y otras donde aún no existe evidencia científica de que el trasplante de células madre haya arrojado resultados positivos.

La Sociedad se ha abstenido de revelar los nombres de las 19 clínicas que, según ha señalado, ofrecen este recurso para tratar las dolencias mencionadas. En cambio, los investigadores admiten que la recuperación cardiaca después de un infarto es el único caso de los que se publicitan por Internet donde la eficacia de las células madre está comprobada.

Profesionalidad y ética científica

En vista de que el tratamiento con células madre constituye la clínica normal de unas pocas patologías -como en el caso de los trasplantes de células madre hematopoyéticas para tratar la leucemia, o los tratamientos de quemaduras y trastornos de la córnea basados en células madre epiteliales-, el informe advierte que para el común de las personas se hace difícil comprender los largos años de investigación que requiere una terapia de este tipo hasta que su uso pueda aprobarse. Esta escasa comprensión sobre la complejidad de los procedimientos facilita el oportunismo de algunas clínicas que, jugando con las esperanzas de pacientes seriamente enfermos, pretenden venderles la terapia celular sin ser capaces de garantizar su aplicación en las condiciones adecuadas.

Por otra parte, los pacientes que viajan al exterior en busca de servicios médicos resultan especialmente vulnerables a causa de las insuficiencias en las leyes y en el control sobre las clínicas en los países donde operan. En ciertos casos podría no existir un sistema de reclamación frente a las negligencias médicas, y la responsabilidad sobre la continuidad de los cuidados a pacientes extranjeros podría ser menos exigible.

Las nuevas “Pautas” destacan la importancia de que los principios más generalmente aceptados y las prácticas de control de calidad se apliquen bajo la supervisión de profesionales expertos e independientes, y en una medida que sea proporcional al grado de riesgo que impliquen los productos celulares en cuestión y el uso que de ellos se haga.

Una rigurosa experimentación preclínica en modelos animales se prescribe como un paso necesario en la prevención del riesgo. En cualquier caso, los encargados de aplicar el tratamiento deben explicar al paciente los efectos adversos que aquel puede implicar: aparición de tumores, reacciones inmunológicas, comportamiento inesperado de las células y consecuencias a largo plazo desconocidas para la salud. Quienes se prestan para la investigación deben ser instruidos de modo realista sobre los potenciales beneficios de la terapia, de manera que puedan considerar alternativas razonables y para que no alberguen expectativas equivocadas.

Según el documento de la ISSCR, las células con fines terapéuticos deben haberse procurado en conformidad con las directrices que regulan la obtención de sangre, tejidos y óganos humanos, teniendo especiales consideraciones -dice el texto- con las células madre procedentes de embriones humanos.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares