Precios de medicamentos en función de los resultados

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Duración lectura: 1m. 51s.

La industria farmacéutica suele ofrecer a sus principales clientes, los seguros públicos o privados, descuentos o reembolsos por comprar grandes cantidades de sus productos. Ahora, por presión de los seguros, se está extendiendo otra política de precios, en función de la eficacia del medicamento. The New York Times cuenta dos ejemplos recientes.

El primero se refiere a Actonel, un fármaco contra la osteoporosis que comercializan conjuntamente Procter & Gamble y Sanofi-Aventis. Ambos laboratorios se han comprometido con Health Alliance (HA), una gran seguro médico norteamericano, a pagar los “huesos rotos” si el medicamento, que cuesta unos 100 dólares al mes, no es eficaz. En concreto, si un asegurado de HA que toma Actonel sufre una fractura, las dos compañías farmacéuticas se harán cargo del tratamiento, que puede oscilar entre 6.000 dólares por una muñeca y 30.000 por una cadera.

El otro ejemplo es el acuerdo entre Merck y otra aseguradora nortamericana, Cigna. Por una parte, Merck hará descuentos a Cigna por la compra de sus fármacos Januvia y Janumet, que se emplean para tratar la diabetes de tipo 2, según la regularidad con que los tomen los pacientes a los que hayan sido recetados. De la fidelidad de los enfermos a la prescripción, Merck espera una mejora de los pacientes y más ventas para sí misma.

En segundo lugar, Merck hará descuentos adicionales a Cigna si en los pacientes mejora el control de los niveles de glucemia, y en este caso será indiferente que tomen los medicamentos de Merck u otros de la competencia. Esto último no es tan desinteresado como podría parecer a simple vista, pues con la promesa de descuentos, Merck estimula a Cigna a comprar sus productos.

Los contratos de este tipo comenzaron hace años en otros países con grandes sistemas nacionales de salud, que tienen mayor poder de regateo por ser grandes compradores. En 2007, la sanidad pública británica (NHS) se planteó no costear Velcade, un medicamento contra el cáncer, por su elevado precio. El fabricante, Johnson & Johnson, ofreció un trato: si tras un tratamiento con Velcade no se reducía un tumor, la compañía devolvería el dinero al NHS.