Los avances recientes han avivado la idea de que la inteligencia artificial podrá un día emular con tanta perfección el cerebro humano, que llegue a ser consciente. Lo que sería plausible si el cerebro funcionara como una máquina; pero no es así.
La ciencia cognitiva surgió en la década de 1950 como el estudio multidisciplinar de la mente, y emplea recursos de la antropología, la lingüística, la neurociencia, la filosofía y la psicología. Cuando apareció el ordenador, la metáfora dominante para todo se convirtió en la computadora: la vida no es más que bits y bits de información. Y eso veremos que no es verdad, aunque se haya vuelto tan dominante, concibiendo incluso al ser humano como una máquina básicamente biológica que podemos digitaliz…
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