La aceptación social socava la lucha contra el narcotráfico

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 5m. 26s.

Menos heroína y cocaína, más cannabis y alcohol
La Oficina de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito de las Naciones Unidas ha publicado el Informe Mundial sobre las Drogas 2000. Hay que ser muy aguafiestas para no alegrarse del descenso de la producción y consumo de heroína y cocaína en los países que más las han padecido. Pero no da tiempo. El cannabis ha tomado el relevo y, aunque es verdad que esta droga causa “menos problemas” que las otras, 144 millones de personas de todo el mundo tienen ese problema.

Cada poco, los organismos internacionales publican estudios sobre las drogas. Casi siempre incluyen capítulos que explican las causas del incremento del consumo -si lo hay-, motivos para alegrarse, razones para confiar en las políticas antidroga, etc. Es el momento de mantener la calma y comprender que estos organismos recogen datos, los analizan con criterios muy generales y, como consecuencia, ofrecen soluciones “neutrales” en el mejor de los casos.

En esta ocasión, la Oficina de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito de las Naciones Unidas (OFDPD) ha publicado el Informe Mundial sobre las Drogas 2000 (1), que estudia la producción, tráfico y consumo de drogas entre 1990 y 1999. El panorama queda así: se estima que unos 180 millones de personas de todo el mundo -el 4,2% de los mayores de 15 años- consumen drogas. Esta cifra incluye a los 144 millones de consumidores de cannabis, 29 millones de consumidores de anfetaminas, 14 millones de consumidores de cocaína y 13,5 millones de consumidores de opiáceos (de los que 9 millones son heroinómanos). La estimación no es mayor debido al consumo de varias drogas por una misma persona.

Buenas noticias

Hay buenas noticias de casi todo el mundo. El consumo de heroína y cocaína está disminuyendo en los principales mercados. En Europa occidental el consumo de heroína se ha estabilizado en estos diez años y ha bajado en países como Italia y España. La edad media de personas en tratamiento de desintoxicación (de heroína, sobre todo) ha subido en toda Europa occidental, lo que sugiere que entran menos jóvenes en la rueda. En Estados Unidos, entre 1985 y 1999, el consumo de cocaína se ha reducido un 70% y el consumo general de drogas, un 40%. Las muertes por sobredosis han disminuido en Francia, España, Alemania, Italia, Austria, Luxemburgo y Suiza.

De 1992 a 1999, la producción de coca descendió un 20% en todo el mundo. En 1999 la superficie cubierta por cultivos de coca experimentó una disminución del 14% respecto de 1990. En cuanto a la adormidera (de la que se extrae el opio), la superficie cultivada disminuyó un 17% en ese mismo periodo; la producción de opio bajó un 15% respecto de 1994.

Sustitución de cultivos

El desarrollo de programas de cultivos alternativos ha logrado reducir el cultivo de droga en Bolivia (reducción del 78% de cultivos de coca), Pakistán (casi a cero), Laos (reducción del 30% de cultivos de adormidera), Vietnam (reducción del 90%) y Tailandia. De manera que se ha logrado que los cultivos se limiten a muy pocos países: Afganistán y Myanmar juntos concentran el 90% de la producción mundial de adormidera; Colombia fabrica el 80% de la cocaína y responde de dos terceras partes de la producción de hoja de coca (el resto se cultiva en Perú y Bolivia). Según los expertos, la concentración de los cultivos en pocos países hace el problema mucho más manejable.

Sin embargo, el cannabis ha tomado el relevo. En los últimos diez años, 120 países han notificado la existencia de cultivos de cannabis. Con ocasión de los decomisos de 1998, se señalaron 67 países (desarrollados o no) como lugares de origen. Se estima que en todo el mundo hay de 670.000 a 1.850.000 hectáreas cultivadas con cannabis, lo que supone entre tres y diez veces la superficie cultivada con adormidera y coca.

La OFDPD celebra que “las tendencias de consumo de las principales drogas que causan problemas en muchos países desarrollados son estables o disminuyen”. Esta alegría es lógica toda vez que el consumo desbocado de cocaína y heroína colapsa la oferta de tratamientos; estas drogas acaban matando por sobredosis; son causa de violencia y superconductoras de enfermedades infecciosas; están vinculadas con el blanqueo de dinero, la corrupción organizada y la financiación de grupos terroristas… “Causan problemas”. Pero quizás haya que celebrarlo en sordina, ya que parece más bien el reflejo del cambio de tendencias del consumo de drogas. Así lo demuestran los datos sobre tráfico y demanda.

Tráfico y demanda: otro cantar

A diferencia de los cultivos -salvo en el caso del cannabis-, el tráfico de drogas se ha convertido en un problema mundial, que afecta a 170 países. Según las estadísticas de decomisos -que reflejan las distintas modalidades de tráfico-, el tráfico de cocaína se concentra en América (83% del total de decomisos en 1997/98) y Europa (11%); el de marihuana (hierba de cannabis), en América (72%) y África (14%); el de opiáceos, en Asia (72%) y Europa (23%); el de hachís (resina de cannabis), en Europa (75%) y Asia (14%); y el de anfetaminas, en Europa (42%) y Asia (40%). El cannabis, los opiáceos y la cocaína son las drogas más traficadas en el mundo. Sin embargo, el tráfico de anfetaminas ha registrado el mayor crecimiento: los decomisos aumentaron por término medio un 18% al año desde 1990 a 1998.

La demanda también se ha extendido territorialmente. La antigua separación entre países productores y consumidores ya no tiene vigencia. La prueba es que el consumo de heroína y cocaína en los países tradicionalmente de tránsito (de Asia central, Europa oriental, América Central y África meridional y del sur) sigue aumentando. Pero además de los nuevos mercados, ha habido aumento del consumo en todo el mundo, sobre todo de cannabis. Textual del informe: “La mayor parte de la proliferación del consumo de drogas en el plano mundial está vinculada al cannabis que, no obstante, plantea menos problemas como droga que la heroína o la cocaína”. Esta vez son “menos problemas”, pero no sabemos si alegrarnos cuando hablamos de 144 millones de consumidores.

Ignacio F. Zabala_________________________(1) Informe Mundial sobre la Drogas 2000. Oficina de Fiscalización de Drogas y Preven ción del Delito de las Naciones Unidas (http:// www.undcp.org).