Holanda se plantea restringir la posesión y venta de droga

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Duración lectura: 2m. 11s.

Amsterdam. El gobierno holandés estudia actualmente una nota redactada por las ministras de Justicia y Salud Pública en la que proponen una política más rigurosa respecto al consumo y tráfico de drogas. La presión de algunos países comunitarios es el detonante de estas nuevas medidas.

Ahora, aunque el consumo y tráfico de drogas blandas sigue siendo delito, se tolera a una persona poseer hasta 30 gramos de hachís, de marihuana o del famoso Nederweed (hachís cultivado en Holanda), y en algunos coffeeshops se puede adquirir esas dosis sin dificultad. La propuesta en estudio sugiere rebajar la cantidad de 30 a 5 gramos; reducir el número de establecimientos que las venden; controlarlos mejor; no permitir el cultivo de estas drogas en grandes cantidades; y endurecer las penas por narcotráfico. También propone alargar el tiempo de reclusión de los drogodependientes convictos que se nieguen a seguir una cura de desintoxicación. Además de estas medidas restrictivas, las ministras sugieren que se comience a dar heroína por indicación médica a un grupo de drogadictos, a modo de experimento.

El principal desencadenante del cambio ha sido la presión ejercida durante los últimos meses por algunos países comunitarios -o cuya adhesión a la Unión es inminente-, concretamente Alemania, Gran Bretaña, Francia y Suecia.

Francia se siente particularmente irritada por la insistencia de los Países Bajos en afirmar que no se comprende la política holandesa sobre la droga. Pero lo que preocupa a las autoridades francesas por encima de todo es que Holanda sea una puerta por la que entra la droga en el continente. El acuerdo de Schengen, que prevé la libre circulación de bienes y personas, aprobó que cada país pudiese aplicar su propia política de drogas; sin embargo, también dispuso que se llevaría a cabo una rigurosa lucha contra el narcotráfico. Según Francia, Holanda no cumplirá lo previsto mientras en la ciudad portuaria de Rotterdam se pueda adquirir heroína de la mejor calidad. La ministra de Justicia sueca también ha acusado a Holanda de facilitar, con su tolerancia, la entrada de estupefacientes en Suecia, donde las llamadas drogas blandas no están permitidas, la metadona apenas se distribuye a los toxicómanos y hay una enérgica propaganda antidroga.

El canciller alemán, Helmut Kohl, y el presidente de Francia, Jacques Chirac, se reunirán este mes con el primer ministro holandés, Wim Kok, para tratar especialmente el tema de la lucha contra el narcotráfico.

Carmen Montón

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