Estados Unidos duplicará los fondos contra el sida

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

El presidente de Estados Unidos, George Bush, ha pedido al Congreso que duplique el presupuesto destinado a la lucha contra el sida en los países pobres, hasta alcanzar un total de 30.000 millones de dólares. Bush también instó a los congresistas a renovar por otros cinco años el Plan Presidencial de Emergencia contra el Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés), que vence en septiembre de 2008.

El objetivo es ofrecer tratamiento a 2,5 millones de personas y evitar más de 12 millones de nuevas infecciones, señaló Bush. Añadió que su esposa visitará África este junio, para promover la campaña de EE.UU. contra la enfermedad.

En 2003, Estados Unidos aprobó un plan de lucha contra el sida en los países más afectados, dotado con 15.000 millones de dólares para un período de cinco años (ver Aceprensa 71/03). El Congreso, que en esos momentos estaba en manos de los republicanos, estipuló que al menos el 33% de los fondos del PEPFAR se tenía que invertir en programas para promover la abstinencia sexual antes del matrimonio.

La ONU calcula que unos 40 millones de personas en todo el mundo están infectadas por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana, causante del sida). Casi el 75% de las muertes por sida el año pasado ocurrieron en África subsahariana, donde viven dos tercios de los enfermos con VIH. La propagación del virus ha aumentado en todas partes, especialmente en el este y el centro de Asia y en Europa oriental.

La semana pasada, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a los países afectados a hacer las pruebas para detectar el VIH a todas las personas que visiten los centros asistenciales, a no ser que ellas rehúsen expresamente. La OMS dijo que 200 millones de personas se podrían beneficiar con esta medida. Se estima que el 80% de los infectados con el VIH en África subsahariana y otras regiones ignoran que lo portan.

El creciente acceso a las pruebas contra el sida es fundamental para detectar la enfermedad cuanto antes y poder así empezar el tratamiento, y para poder facilitar a las personas infectadas la información necesaria para prevenir el contagio a otras.

La propia OMS y ONUSIDA (la agencia de la ONU contra el sida) han comenzado un plan para realizar la prueba del VIH a personas de los países más desfavorecidos.

ACEPRENSA

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares