España: ¿bajan los casos de SIDA o cambia la definición?

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Duración lectura: 2m. 50s.

Según los datos facilitados por la Secretaría del Plan Nacional sobre el SIDA, en España la epidemia continúa aumentando pero a un ritmo más lento que años anteriores. Aunque todavía no se ha hecho el cómputo completo, las previsiones apuntan a que serán alrededor de 4.200 los nuevos casos de SIDA notificados en 1996, lo que supondría un descenso de algo más de 2.000 respecto del año pasado. En cualquier caso, parece claro que las cifras quedarán por debajo de las 6.392 notificaciones de 1995 y las 6.933 de 1994.

De los nuevos casos de SIDA registrados en España el 64% corresponden a toxicómanos. Los contagios por vía heterosexual han alcanzado ya el 16,7% y se sitúan en segundo lugar, muy por delante del contagio homosexual (10,2%). Pero la mayoría de los casos de contagio heterosexual están relacionados con los entornos de la drogadicción y de la prostitución. La transmisión de la enfermedad madre-hijo corresponde a un 0,5% de los casos, mientras que los contagios por transfusiones de sangre y hemoderivados continúan disminuyendo (0,2%). Sin embargo, estos porcentajes resultan engañosos si se tiene en cuenta un reciente informe de la Comisión Europea del que se colige la dificultad que existe para atribuir como causa de contagio la vía heterosexual. El informe concreta que en Europa el 43% de las mujeres contagiadas por vía heterosexual en 1995 tenían una pareja drogadicta.

Por otra parte, el optimismo ante los datos de 1996 puede resultar de una evaluación poco objetiva. Según el doctor Vicente Soriano, especialista del SIDA en el Instituto Carlos III de Madrid, el descenso de casos es debido a un cambio de definición y a una evaluación provisional. En 1995 tres nuevas enfermedades entraron a engrosar la ya larga lista de las que se incluyen en la definición del SIDA. Se trata de la tuberculosis pulmonar, el carcinoma de cérvix y algunas neumonías bacterianas. De modo que el aumento de casos en 1995 se debió, en gran parte, a la inclusión de estas enfermedades y a que se computaron en ese año todos los casos de años anteriores. Esta inclusión supuso un tercio del aumento total de casos de SIDA en España en 1995 y explica a la vez el ligero descenso actual. Por otra parte, los datos facilitados por el Plan Nacional sobre el SIDA son un poco precipitados, si se tiene en cuenta que la totalidad de los casos notificados en 1996 sólo serán computados al finalizar el primer trimestre de 1997.

Para el doctor Soriano, sin embargo, resulta positiva la evidencia de que la vía de administración de drogas está cambiando en la población drogadicta. El consumo se realiza cada vez más por vía oral que por vía intravenosa. Por otra parte, las campañas -antes centradas en el reparto de jeringuillas- apuntan actualmente a prevenir el comienzo del consumo de drogas.

Según los datos del Plan Nacional sobre el SIDA, la epidemia ha afectado ya a 43.218 personas en España desde 1981, de las cuales el 53,7% ya han fallecido. España mantiene la tasa de infección más alta de Europa: 173,6 enfermos por millón de habitantes. El número de casos en la Unión Europea asciende a 167.021 desde el inicio de la epidemia.

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