El dilema de la Iglesia en hospitales con prácticas contrarias al derecho a la vida

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Duración lectura: 2m. 30s.

Los eclesiásticos presentes en los patronatos deben dejar clara con su opinión y actuación su rechazo de las prácticas abortivas

Desde 2010 han aparecido en la prensa informaciones sobre algunos hospitales catalanes donde se realizan abortos u otras intervenciones que la Iglesia rechaza, y en cuyos patronatos hay representantes nombrados por organismos eclesiásticos. Se han visto envueltos en la polémica los hospitales Sant Pau de Barcelona, Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat, el Hospital General de Granollers y el de Sant Celoni.

En los patronatos de estos hospitales hay normalmente representantes de la Generalitat, del ayuntamiento u otros entes cívicos, y también de la Iglesia. Pero como estos no son mayoría, la capacidad de decisión de la Iglesia es reducida.

En la polémica se planteó la cuestión de si los representantes de la Iglesia eran suficientemente activos para mostrar su desacuerdo en los patronatos sobre estas prácticas o si sería mejor que abandonaran su participación en estas instituciones.

Ahora el obispado de Tarrasa acaba de publicar una nota sobre el caso, que afecta a dos hospitales situados en su diócesis: el Hospital de Granollers, donde se han realizado abortos aduciendo motivos de riesgo para la salud de la madre, y el Hospital de Sant Celoni, donde se realizan vasectomías y se dispensa la píldora del día siguiente.

La nota recuerda que el obispo de Tarrasa, Mons. Saiz Meneses, “ha manifestado reiteradamente y de manera pública su repulsa y condena de estas prácticas que la legislación permite”. Lo mismo han hecho los rectores de las parroquias que nombran a los representantes de la Iglesia en los patronatos de los hospitales (dos miembros de un total de ocho, en el caso de Granollers).

La nota explica que el obispo, para tratar de encontrar una posición conjunta, consultó a diversos organismos eclesiásticos, y de modo especial a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Al mismo tiempo, continuó realizando gestiones ante los hospitales mencionados y ante las Administraciones para tratar de llegar a una solución.

La Congregación para la Doctrina de la Fe emitió un dictamen, con fecha 28 de junio de 2011, en el que indicaba que “si los eclesiásticos [miembros de los patronatos]o han ablado con claridad y han votado con coherencia en las reuniones de los respectivos patronatos, no parece que puedan aber una cooperación al mal moralmente ilícita”. El dictamen “también indicaba que el posible escándalo o confusión ante la opinión pública se puede evitar si hacen pública su opinión contraria a estas prácticas y con su actuación también contraria”.

Mons. Saiz Meneses “reitera su condena de estas prácticas” y “espera una resolución positiva de las gestiones que está realizando ante las Administraciones”. “Mientras tanto –concluye– parece conveniente no abandonar de momento los patronatos de los citados hospitales”.