El cannabis aumenta el riesgo de padecer trastornos mentales

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Distintas investigaciones realizadas en los últimos decenios revelaron que el consumo de cannabis está relacionado con trastornos psiquiátricos, como esquizofrenia (cfr. servicio 167/01). Tres recientes estudios publicados en el British Medical Journal (23-XI-2002) lo confirman.

El primero (Cannabis use and mental health in young people: cohort study), realizado entre 1992 y 1998, analiza el comportamiento de 1.601 estudiantes de 44 colegios del Estado de Victoria (Australia). El 60% de ellos había consumido cannabis a los 20 años y el 7% lo hacía diariamente. Los autores concluyen que el consumo de cannabis produce depresión y ansiedad a largo plazo, sobre todo en las chicas.

El segundo estudio (Self reported cannabis use as a risk factor for schizophrenia in Swedish conscripts of 1969: historical cohort study), dirigido por Stanley Zammit (Universidad de Gales), examina la evolución experimentada en 50.087 suecos y confirma que el consumo frecuente de cannabis aumenta el riesgo de esquizofrenia en un 30%.

El último (Cannabis use in adolescence and risk for adult psychosis: longitudinal prospective study), realizado por el King’s College de Londres, revisa 1.037 casos de chicos de Dunedin (Nueva Zelanda). Concluye que el consumo de cannabis en la adolescencia aumenta el riesgo de padecer síntomas de esquizofrenia en la edad adulta. El riesgo se incrementa si el consumo empieza en la infancia. El estudio ha descubierto también que las personas que a los 15 años han consumido cannabis tienen cuatro veces más posibilidades de padecer esquizofrenia a los 26 que los que no han hecho.

Por otro lado, la British Lung Foundation acaba de publicar un informe titulado A Smoking Gun, en el que advierte de otros riesgos derivados del consumo del cannabis. Esta droga es peligrosa, afirma el documento, no solo por los agentes cancerígenos que tiene, sino también por el modo en que se fuma. Un cigarrillo de marihuana tiene cuatro veces más alquitrán que uno de tabaco, y además en el humo de la marihuana la concentración de agentes cancerígenos es 50% superior. Además, el cannabis suele fumarse de una manera que aumenta en dos tercios la cantidad de humo y en un tercio la profundidad de la inhalación. Por eso, señala el informe, consumir tres o cuatro porros viene a ser, a efectos de daños pulmonares, como fumar veinte pitillos al día.

La finalidad del informe es proporcionar datos fundamentales a la opinión pública, ahora que el gobierno británico se plantea la posibilidad de legalizar la marihuana. Según dijo el Dr. Mark Britton, presidente de la Fundación, “estas estadísticas sorprenderán a muchas personas, en especial a quienes deciden fumar cannabis en vez de tabaco por creer que el primero entraña menos peligro”.

El informe proporciona además algunos datos sobre el consumo del cannabis en Gran Bretaña. En 2000 el 45% de las personas de 16 a 29 años y el 25% de las de 16 a 59 años lo habían consumido alguna vez.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares