Según una cláusula aprobada por el gobierno polaco y que se añadirá al tratado de adhesión del país a la UE, ninguna normativa comunitaria “interferirá con la República Polaca en la regulación de los asuntos de contenido moral o que se refieran a la defensa de la vida humana”. Se trata de un texto de compromiso, redactado para tranquilizar a buena parte de la sociedad polaca: muchos temen que la integración en la UE lleve a la ampliación de la ley de aborto, la aceptación de la eutanasia, etc. Antes, otros dos países (Malta e Irlanda) aprobaron una cláusula semejante. La ley vigente en Polonia despenaliza el aborto en tres casos: peligro para la salud de la madre, daños irreparables en el feto y violación o incesto. Una reforma del Código Penal reforzó la protección del nasciturus al cambiar el término “feto” por “niño concebido” (ver servicio 138/99).