Este año se cumplen cincuenta años de la muerte de Agatha Christie, una buena ocasión para volver a una de las novelas que explican por qué sigue siendo una maestra del suspense: Y no quedó ninguno, conocida durante décadas como Diez negritos, un título que, con el tiempo, dejó de considerarse apropiado y fue sustituido progresivamente por el actual.
Diez desconocidos reciben una invitación para pasar unos días en una lujosa mansión de una isla frente a la costa inglesa. El anfitrión, el misterioso señor Owen, no está allí para recibirlos. Después de la primera cena, una grabación acusa a cada uno de los presentes de haber cometido un crimen por el que nunca fue castigado. Cuando uno de los invitados aparece muerto, la sospecha se instala e…
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