Con once años, Nobile ha aprendido a pasar desapercibido. En el instituto procura no llamar la atención y evitar cualquier situación que pueda convertirlo en el blanco de las burlas de sus compañeros. Su rutina cambia cuando llega una alumna nueva que pasa los recreos sola, refugiada en los libros. Un día, Nobile la descubre inmersa en un extraño juego: se ha convertido en la capitana Shackleton y está a punto de zarpar a bordo del Polaris rumbo al Polo Norte. Pronto, esta fantasía individual acaba arrastrando a toda la clase a una expedición imaginaria.
Así, a lo largo de la novela van alternando episodios de la vida real con fragmentos del diario de a bordo escrito por Shackleton, y poco a poco la línea entre realidad y fantasía se hace d…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.