“No seas hooligan”: cuando la presión de los padres entra en el campo

publicado
DURACIÓN LECTURA: 5min.
“No seas hooligan” - Brafa
Foto: Brafa

Para muchos niños, sus planes de fin de semana se basan en estar en un campo o en una pista para jugar. Un tiempo que debe ser para aprender, disfrutar y donde el deporte sea una herramienta para adquirir virtudes y habilidades personales. Sin embargo, al otro lado del campo algunos padres viven esos partidos como si estuviera en juego un título profesional. Gritos al árbitro, enfrentamientos con los entrenadores. Ante esta situación, la escuela deportiva Brafa ha puesto en marcha la campaña No seas hooligan, que busca sensibilizar a las familias sobre su comportamiento durante las competiciones deportivas infantiles, para que no las conviertan en una batalla dominada por la presión y la obsesión por el resultado.

“La realidad es que el niño va al deporte y a la competición con unos objetivos y los padres se los cambian –afirma Ignasi Taló, director de Brafa–. En España el abandono del deporte infantil es del 43% y una cantidad importante es por el burnout producido por la presión de los padres”.

Fundada en Barcelona en 1954, la escuela deportiva Brafa plantea el deporte como una vía educativa y de integración social para niños y jóvenes. Para Taló, “el deporte formativo debe ser un espacio en el que los niños se diviertan, aprendan y formen su carácter”.

Cuando el deporte deja de ser un juego

“El deporte es un juego y se lo estamos robando a los niños”, resume Ignasi Taló. Para él, uno de los principales problemas aparece cuando los adultos sustituyen los objetivos propios del niño por sus expectativas. El menor acude al entrenamiento o al partido para divertirse, estar con sus amigos, aprender y mejorar. El padre, en cambio, puede contaminar toda la experiencia por fijarse en una sola cuestión: si su hijo ha ganado o ha perdido.

Ignasi Taló, director de la Escuela Deportiva Brafa
Ignasi Taló (foto: Brafa)

“A veces me pregunto por qué es tan distinta la actitud de un padre que va a la obra de teatro de su hijo y el comportamiento de ese mismo padre en un partido de fútbol –comenta Taló–. En la obra de teatro está relajado y disfruta de la actuación de su hijo; en el partido está nervioso e inquieto”.

El problema no solo radica en la imagen que da el adulto en las gradas, sino también en el mensaje que transmite a los niños con su comportamiento. El padre que monitoriza a su hijo le hace inseguro; el que insulta al árbitro le transmite que no hay que respetar a los demás y que nadie puede equivocarse, advierte Taló.

Cuando el error provoca decepción a un padre y la derrota condiciona el ambiente familiar, jugar deja de ser una actividad libre y divertida. El menor puede empezar a competir para no defraudar a sus padres, en lugar de hacerlo para aprender, superarse y disfrutar del deporte.

“Los padres deben entender que el niño quiere disfrutar y ellos también deben enfocar así el deporte de sus hijos” (Ignasi Taló)

Desde sus comienzos, Brafa ha entendido que el deporte no debe limitarse al aprendizaje técnico. Un entrenamiento también puede desarrollar habilidades sociales, valores como el respeto y el compañerismo, saber tener autocontrol o aprender a afrontar una derrota. El director de la escuela resume la filosofía de Brafa con una frase: “Formamos campeones en el deporte, pero, sobre todo, formamos campeones para la vida”.

Todo este concepto se concentra en BChampion, un plan de formación desarrollado junto con la Facultad de Educación de la Universitat Internacional de Catalunya, donde se trabajan distintas competencias de liderazgo durante los entrenamientos, propone objetivos para casa y permite evaluar el progreso de cada deportista con la participación de entrenadores y familias. La intención de este programa es hacer que el deporte se convierta en un entorno de crecimiento personal y no se quede solo en los resultados, clasificaciones y trofeos.

Mucho más que ganar

Para Taló, “ganar no es el objetivo, es una consecuencia”. El deportista tiene que desarrollar al máximo sus capacidades, dar lo mejor de sí mismo y hacer mejores a sus compañeros. El resto del juego no depende del equipo ni de los deportistas. Hay que controlar lo que depende de uno, y ganar no depende de uno mismo, explica Taló.

La excelencia se puede conseguir disfrutando del proceso, aunque cueste. El director de la escuela comenta que en el deporte de alto riesgo se utiliza el concepto “estar en la zona” para referirse a ese estado de máxima concentración y disfrute. Lo contrario hace que el deportista no rinda y no dé el máximo.

La campaña invita a los padres a disfrutar de los partidos como padres y no como entrenadores o árbitros. Su papel es acompañar, dar seguridad y vivir con entusiasmo el deporte. Para Ignasi Taló, “Los padres deben entender que el niño quiere disfrutar y ellos también deben enfocar así el deporte de sus hijos”.

“No seas hooligan” utiliza un título provocador porque pretende despertar a quienes han normalizado determinados comportamientos. No todos los gritos desde la grada nacen de una mala actitud. Con frecuencia son el resultado de los nervios, de la ilusión o del deseo de ayudar. Pero precisamente por eso es necesario detenerse y comprobar si esa ayuda beneficia realmente al menor, comenta el director de Brafa.

Taló señala que la frase más adecuada que se le puede decir a un niño después de cada partido es: “Qué bien me lo he pasado viéndote jugar”. “Solemos fijarnos más en los resultados”, advierte, cuando lo importante es si se lo ha pasado bien, si ha competido al máximo, si ha hecho mejores a sus compañeros, si ha seguido las indicaciones del entrenador, si no ha tenido miedo a fallar y ha puesto en práctica lo que ha aprendido en los entrenos, explica.

Para Brafa, los protagonistas son los niños, y –como recuerda una frase de Andrés Iniesta citada habitualmente por la escuela deportiva– “el deportista se va, la persona permanece”. Los resultados de un partido se olvidarán. Lo que se quedará será la persona en la que cada niño se haya convertido durante el proceso.

Si has llegado hasta aquí, es que valoras el periodismo de análisis. Suscríbete para acceder a todos nuestros artículos.

Contenido exclusivo para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Funcionalidad exclusiva para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta para poder comentar. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.