El niño que no quería morir cuenta la historia real de Peter Lantos, uno de los últimos supervivientes del campo de concentración de Bergen-Belsen. El relato comienza en 1944, cuando Peter tiene apenas cinco años y vive con su familia en Hungría, donde llevan una existencia tranquila hasta que la invasión alemana cambia sus vidas. Lo que al principio parece una pequeña aventura vista con ojos infantiles pronto se transforma en una experiencia marcada por el miedo, la separación familiar y la llegada al campo de concentración. A lo largo de la narración, el pequeño Peter describe el hambre, el frío y las pérdidas sufridas, siempre acompañado por la fortaleza de su madre y por el deseo constante de volver a casa.
Narrado en primera persona co…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.