Carlos Martínez de Aguirre

Una de las tendencias más claras en la moderna regulación legal de las relaciones familiares es su creciente desvinculación de las realidades naturales sobre las que se basan. Eso ha pasado, en primer lugar, con el matrimonio y parece que ahora ha llegado el turno de la filiación.
Francia debate la admisión del matrimonio entre personas del mismo sexo y su derecho a adoptar. Para valorar lo que está en juego, hay que tener en cuenta cómo repercute en la filiación, que es la clave de bóveda de todo el Derecho de Familia.