La inestabilidad familiar favorece enfermedades mentales en los hijos

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 15s.

Desde hace tiempo se sabía que si un niño experimenta la ruptura entre sus padres, aumenta la probabilidad de que sufra depresión cuando sea adulto. Había indicios de que lo mismo se cumple en el caso de trastornos psíquicos más graves, las llamadas psicosis. Un nuevo estudio realizado por el Instituto de Psiquiatría del King’s College (Londres) refuerza esta sospecha. El trabajo (“Parental separation, loss and psychosis in different ethnic groups: a case-control study”), dirigido por el Dr. Craig Morgan, saldrá en un próximo número de “Psychological Medicine”, pero ya ha sido publicado en la “web” de la revista.

La investigación se emprendió a raíz de que en Gran Bretaña se observara que la población negra de origen caribeño presenta unas tasas anormalmente altas de psicosis, en especial esquizofrenia. Para intentar descubrir la influencia de problemas familiares, el equipo de Morgan seleccionó muestras de ese grupo y de otros dos: blancos nativos y negros de ascendencia africana. Para cada grupo había una muestra de personas sanas y otra de enfermos psicóticos, y se hallaron los sujetos que antes de los 16 años habían experimentado la muerte del padre o la madre, o el divorcio o separación entre ellos.

En todos los grupos resultó que entre los enfermos la probabilidad de haber sufrido la ruptura de los padres era más del doble. La muerte de un progenitor también está relacionada con la psicosis de modo similar, menos entre los negros de origen africano. En particular, las probabilidades que presentan negros caribeños y blancos son muy parecidas, pero entre los primeros la frecuencia de rupturas (no de muerte) de los padres es notablemente superior. Esto indica que la mayor inestabilidad familiar contribuye a la mayor tasa de psicosis en este grupo. Es lo mismo que sugería un estudio anterior, de 2002, que había manejado muestras más pequeñas.

Los autores concluyen que la ruptura de los padres hace a las personas más vulnerables a la psicosis; pero, naturalmente, la aparición efectiva de la enfermedad depende también de otros factores. Así, el estudio señala que, según otras fuentes, entre los negros que viven en el Caribe hay más o menos tanta frecuencia de divorcios y separaciones como entre los de la misma etnia afincados en Gran Bretaña; sin embargo, en aquellos no se observa una tasa desproporcionada de psicosis. Una posible explicación es que en las Antillas el impacto de la ruptura sea menor porque allí los niños son más fácilmente acogidos por otros miembros de la familia extensa.

ACEPRENSA