A un hotel londinense que aloja a bastantes personas jubiladas va a parar la protagonista de esta divertida novela, una anciana que tendrá que guardar las apariencias para garantizar su respetabilidad.
Considerada la sucesora de Jane Austen, Elizabeth Taylor emplea los estereotipos de la novela costumbrista inglesa junto a sutiles descripciones psicológicas de sus personajes.