Desde que el hombre es hombre le han acompañado las historias. Primero alrededor del fuego y desde hace poco más de un siglo delante de una pantalla de cine. Al cine se le llama con frecuencia la fábrica de los sueños porque esas historias que durante milenios se habían pintado o cantado o escrito o leído podían ahora verse y sentirse.
El cine es un arte eminentemente sensitivo y emocional. No vemos películas. Las sentimos, las vivimos, las grabamos en la memoria, las lloramos y las reímos. El cine deja siempre una huella en la inteligencia y en la sensibilidad.
A lo largo de este breve curso explicaremos algunas enseñanzas que pueden extraerse de las películas y cómo mejorar nuestro gusto cinéfilo y pensamiento crítico.