Los bienes culturales, mal repartidos entre el Norte y el Sur

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El desequilibrio entre países ricos y países en desarrollo en cuanto a los libros, medios de comunicación y otros bienes culturales ha variado poco en veinte años, según datos de la División de Estadísticas de la UNESCO.

Los obstáculos a la expansión cultural e informativa se resumen en dos factores que se alían con bastante eficacia: el coste económico (de los libros, prensa, etc.) y el alto índice de analfabetismo de los países en desarrollo.

Por lo que se refiere al mercado editorial, en 1991 los países desarrollados editaron 513 libros por millón de habitantes frente a sólo 55 libros los países en desarrollo, es decir, una proporción aproximada de 1 a 10. Se observa un muy ligero avance respecto a 1970, cuando la proporción era de 1 a 11, según el boletín Fuentes de la UNESCO (XI-95). Sólo el 26,4% de los nuevos libros aparecidos en 1991 se publicaron en países en desarrollo, donde vive el 77% de la población mundial.

La difusión de la prensa también refleja una marcada desigualdad. En 1992, la difusión media de los diarios en los países desarrollados era de 350 ejemplares por cada mil habitantes, frente a 43 en los países pobres. En la misma fecha, el 70,3% de la difusión mundial de diarios se concentraba en los países ricos. No obstante, la tendencia al equilibrio en el sector de la prensa es algo mayor que en el mercado de¡ libro: la desigualdad de 1 a 10 (1975) pasó a ser de 1 a 8 (1992). Las causas más importantes de la baja difusión de prensa en los países en desarrollo son la deficiencia de los transportes, los impuestos, el precio del papel y los bajos ingresos por publicidad.

En el terreno audiovisual, las desigualdades disminuyen con mayor rapidez por lo que se refiere a la televisión, pero se mantienen respecto a la radio. En 1970 había en los países desarrollados 259 televisores por mil habitantes, mientras que sólo existían 10 en los países pobres, es decir una proporción de 1 a 26. En 1992 la desigualdad había bajado hasta situarse en una proporción de 1 a 8. Aunque el número de televisores ha aumentado mucho en los países en desarrollo, la dependencia de la programación de los países ricos es muy fuerte. La radio sigue siendo el principal medio de comunicación en el campo. Pero, de 1970 a 1992 la relación (una radio en el Tercer Mundo por 13 en los países desarrollados) apenas ha variado.

En cuanto al comercio de “bienes culturales” (material impreso, música, pintura, escultura, etc.), hay una tendencia estimulante. Pues en 1975 menos de un 10% de las exportaciones mundiales de bienes culturales provenía de los países en desarrollo, mientras que en 1991 la proporción alcanzó un 31,8%.

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