“Yo freno el sida”, una campaña que confía en los jóvenes

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Duración lectura: 3m. 31s.

Bajo el eslogan “Yo freno el sida”, el Instituto de Estudios de la Familia de la Universidad CEU San Pablo ha lanzado una campaña para concienciar a los jóvenes sobre lo que ellos pueden hacer para combatir el sida. A través de cinco líneas de acción, la iniciativa pretende reducir el número de infecciones de transmisión sexual y, a la vez, los embarazos no deseados que terminan en aborto.

19 años después del manido “Póntelo, pónselo”, las campañas públicas de prevención en materia de salud sexual siguen con la misma cantinela: “Por ti y por todos, úsalo”; “Condonéate: placer sin riesgo”; “Yo lo pongo, yo controlo”…

El mensaje es sencillo. Pero lo cierto es que no ha alcanzado sus objetivos. La tasa de abortos en menores de 20 años (como en los demás grupos de edad) se ha disparado en los diez últimos años, pasando del 5,71 por mil en 1998 al 13,48 por mil en 2008.

La promoción pública del condón tampoco ha reducido las cifras de las enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis y la infección gonocócica. Y, en el caso del sida, si bien se advierte una tendencia descendente en los contagios por transmisión heterosexual, se observa un aumento del número y del peso porcentual de la transmisión homosexual.

Ante el fracaso de estas campañas, el Instituto de Estudios de la Familia ha propuesto un cambio de enfoque: incentivar la estima por una visión de la sexualidad integrada con la afectividad y el compromiso, y concienciar a los jóvenes sobre las consecuencias de sus actos.

Este nuevo enfoque está en la línea de la conocida estrategia ABC (abstinencia, fidelidad y uso del condón si no se vive lo anterior), que en Uganda logró reducir la tasa de infección por VIH desde un máximo del 15% a principios de los noventa a en torno a un 4% en 2003.

“Frente al modelo único del ‘Póntelo, pónselo’, queremos ampliar la libertad de los jóvenes. Que sepan que tienen más opciones. Nosotros les proponemos una visión de la sexualidad vinculada al amor, a la fidelidad y a la vida”, explica Ondina Vélez, impulsora de la campaña.

En sintonía con lo que recomienda el último informe Onusida (cfr. Aceprensa, 26-11-09), Vélez propone evitar los mensajes genéricos: “No todos los jóvenes pertenecen al mismo grupo de riesgo. Hasta ahora, en España sólo se han planteado medidas para disminuir los riesgos y ninguna para evitarlos”.

Según Enrique Martín López, director del Instituto de Estudios de la Familia, la campaña resulta particularmente oportuna en un momento en el que se debate la reforma de la ley del aborto en España. “De aprobarse esta ley, sería obligatorio impartir un modelo concreto de enseñaza sobre salud sexual”.

Cinco líneas de acción

La campaña “Yo freno el sida” se articula en torno a cinco líneas de acción, algunas de las cuales se pusieron en marcha hace cuatro años. La línea audiovisual pretende llegar al corazón del mayor número de jóvenes posibles a través de vídeos y canciones colgados en la red.

La línea educativa se dirige a formar en salud sexual de forma individualizada y en talleres de grupo. Además de transmitir conocimientos sobre fertilidad y planificación familiar, promueve actitudes y hábitos responsables entre los alumnos.

La línea solidaria está dirigida a todas las universitarias embarazadas de la Comunidad de Madrid. La asistencia incluye becas de matriculación en una universidad pública o privada, así como el seguimiento académico de las alumnas. También hay un programa específico para alumnas inmigrantes.

La línea de atención sanitaria asesora y presta ayuda especializada a los universitarios sobre cuestiones de salud sexual.

Finalmente, la línea de investigación evalúa la eficacia de las campañas públicas en materia de salud sexual al tiempo que diseña estrategias alternativas allí donde son necesarias.