La entrevista de la Ministra de Sanidad y del portavoz del Episcopado sobre la prevención del Sida

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Duración lectura: 4m. 11s.

El encuentro celebrado el 18 de enero entre la ministra de Sanidad, Elena Salgado, y el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Antonio Martínez Camino, provocó cierta confusión después de que algunos medios de comunicación interpretaran que la Iglesia había modificado su doctrina en relación con el uso de los preservativos. Una nota de prensa publicada por la CEE el 19 de enero aclaró que el juicio de la Iglesia no ha cambiado y que “lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la sexualidad”.

Martínez Camino había solicitado el encuentro con la ministra de Sanidad para conversar sobre la lucha contra el sida, intentar “superar polémicas contraproducentes, basadas muchas veces en malentendidos” y avanzar hacia posturas comunes.

Una de esas “polémicas contraproducentes” se produjo en diciembre, al tiempo que el Ministerio de Sanidad presentaba una campaña contra el sida (ver Aceprensa 157/04), donde se presentaba el preservativo como “la forma más eficaz de protección contra el sida”. El portavoz de la CEE comentó entonces que “no se estaba diciendo toda la verdad desde los poderes públicos”, ya que “el sexo con preservativo no es seguro, es menos inseguro”. Esta postura fue calificada de “irresponsable” desde el Ministerio de Sanidad. De ahí que solicitara por carta el encuentro que se produjo ayer.

Junto con la carta, Martínez Camino envió el manifiesto internacional firmado por 150 expertos de 36 países titulado “Ha llegado el momento para una base común en la prevención de la transmisión sexual del sida”, publicado en la revista médica “The Lancet” (24-11-2004). El texto advierte que es obligado “ofrecer a la gente la información más exacta posible de que se disponga sobre cómo evitar el VIH, así como estimular cambios en las costumbres para reducir la difusión del virus”. Pero, añade, las fuertes discrepancias en torno al modo de prevenir la transmisión sexual del sida perjudican los esfuerzos para combatirla. Por eso insta a la comunidad internacional a “unirse en torno a una perspectiva completa, basada en datos comprobados”, entre ellos la eficacia de la estrategia llamada ABC (ver Aceprensa 154/04).

Según el manifiesto, la estrategia ABC sigue este orden: con los jóvenes, “si no han iniciado la actividad sexual, la primera prioridad ha de ser alentar la continencia” (A); en caso contrario, “la manera más eficaz de evitar la infección es volver a la continencia o mantener la fidelidad mutua entre personas no infectadas” (B). Si esto no basta, se puede promover el preservativo (C), informando a los jóvenes de que reduce el riesgo de infección en un 80-90%, a condición de que se use bien y en todos los casos, y previniéndoles contra las consecuencias del uso incorrecto o esporádico.

Según la nota de la CEE, el secretario general comentó con la ministra este programa de prevención propuesto por los científicos: “Se explicó a la sra. ministra que no son ciertas las afirmaciones que aseguran que la Iglesia, cuando promueve el recto uso de la sexualidad humana, encauzada por la virtud de la castidad, se sitúa en contra de las recomendaciones científicas a la hora de prevenir el contagio de sida. Por el contrario, la abstención de relaciones sexuales indebidas y la fidelidad mutua entre los cónyuges, constituyen la única conducta segura generalizable frente al peligro del sida. Las recomendaciones de los expertos en salud pública coinciden en esto con la doctrina moral de la Iglesia”.

La nota se refiere también al comentario que hizo Martínez Camino al salir de la entrevista con Salgado: “El Secretario General respondió brevemente a los periodistas que le esperaban a la salida del Ministerio de Sanidad que el uso del preservativo tiene un lugar en ese programa llamado ABC, un plan integral técnico de prevención del SIDA. Esta declaración ha de ser entendida en el sentido de la doctrina católica que sostiene que el uso del preservativo implica una conducta sexual inmoral”.

En conclusión, la nota señala que “lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la sexualidad, acorde con la norma moral” y que “no es cierto que haya cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el preservativo”.

Durante la entrevista, Elena Salgado manifestó su respeto hacia la doctrina que la Iglesia imparte a sus fieles y pidió el mismo trato por parte de la jerarquía eclesiástica hacia la acción del gobierno en materia de prevención del sida. También pidió que la Iglesia no cuestione la validez del preservativo. Y aunque reconoció que la abstinencia es efectiva, afirmó que no es una propuesta realista para la inmensa mayoría de los ciudadanos.

La nota de prensa del Ministerio de Sanidad no aclara si se tendrán en cuenta en el futuro las recomendaciones del manifiesto internacional publicado en “The Lancet”.