La depresión es la primera causa de los años perdidos por incapacidad

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Duración lectura: 3m. 16s.

Mientras el envejecimiento demográfico hace necesaria la adaptación de las políticas sanitarias a enfermedades relacionadas con la edad, se advierte que la mayoría de las muertes infantiles -unas 10 millones entre menores de cinco años- se asocia a la falta de acceso a los recursos médicos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado recientemente una nueva evaluación sobre la distribución mundial de las enfermedades (Global Burden of Disease). Este estudio comparativo toma en cuenta las muertes, las enfermedades y las lesiones de acuerdo a variables como la edad, el sexo o la renta de los distintos países, proporcionando una panorámica mundial y por regiones del estado de la salud para el año 2004.

Además de clasificar las causas de muerte, el informe analiza los factores por los que se pierde la salud y calcula la pérdida concreta de años de salud óptima según los años de vida ajustada a la incapacidad (DALY, por sus siglas en inglés: un DALY equivale a la pérdida de un año de perfecta salud). Asimismo, hace proyecciones sobre las muertes y sobre la distribución de las enfermedades por causa y por región hasta el año 2030.

En el estudio se dan detalles sobre las diez primeras causas de muerte y se hacen estimaciones de más de 130 enfermedades y causas de lesiones. Entre los hallazgos más llamativos, pueden mencionarse los siguientes:

De cada 10 muertes infantiles, más de 7 ocurren en África y el Sudeste Asiático. Los cerca de 10 millones de niños menores de cinco años que mueren anualmente podrían salvarse, casi en su totalidad, con intervenciones sencillas y no demasiado costosas.

Al menos el 80% de muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares y derrames cerebrales podrían prevenirse con una dieta sana, una actividad física regular, y evitando el uso del tabaco.

El envejecimiento de la población contribuye al aumento de enfermedades crónicas asociadas a la edad, especialmente en los países desarrollados. Los sistemas de salud de todo el mundo deben estar preparados para satisfacer las necesidades de la ancianidad.

Las principales cinco causas de muerte en países de renta baja son: la neumonía, las enfermedades cardiacas, la diarrea, el VIH/sida y los derrames cerebrales. En países de renta alta se sitúan a la cabeza de la lista las enfermedades cardiacas, seguidas por los derrames cerebrales, el cáncer de pulmón, la neumonía y el asma o la bronquitis.

Se prevé que las lesiones producidas en accidentes de tráfico pasarán de ser en 2004 la novena causa de muerte a ocupar la quinta posición en 2030.

Hombres y mujeres

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en el mundo, especialmente entre las mujeres. Tales enfermedades produjeron en 2004 el 32% de las muertes entre la población femenina y el 27% entre los hombres. A continuación se colocan las enfermedades infecciosas y parasitarias, seguidas por el cáncer, pero el diferencial por sexo no resulta aquí tan significativo.

La mayor disparidad entre hombres y mujeres tiene que ver con las lesiones: para el caso de las que se producen intencionalmente, los primeros duplican la cifra. Las complicaciones asociadas a la maternidad hacen el 1,9% del total de muertes en la población femenina. El informe, por otra parte, trata las infecciones respiratorias como una causa diferenciada de otras de tipo infeccioso o parasitario, y las distingue de las enfermedades respiratorias no contagiosas.

La depresión es la primera causa de los años que se pierden por incapacidad, siendo la proporción en un 50% mayor para el caso de las mujeres que para el de los hombres. Tanto en los países de renta baja como en los de renta alta, el uso pernicioso del alcohol se cuenta entre las 10 principales causas de incapacidad.