La acción se sitúa en Mathare, uno de los barrios más duros de Nairobi; cuenta la historia de Kibwe Mwelu, un adolescente que apenas conoce otro horizonte que el de las calles de barro y chapa del slum en el que ha crecido. Su vida da un giro cuando consigue un trabajo en el aeropuerto limpiando zapatos. Ahí conoce a una fotógrafa, Kyra Aislinn, que pone en sus manos una cámara para tomar imágenes y mostrarlas al mundo.
Kyra enseña a Kibwe, y a sus amigos Fatu y Rafiki, que mirar es mucho más que ver. A través del objetivo descubren detalles que siempre habían estado allí y que, sin embargo, permanecían ocultos: “Con mi pequeña cámara –dirá el protagonista- dibujaba paisajes donde solo había miseria”. Esa declaración resume el corazón de la…
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