Colmillo Blanco

Croc Blanc

Página 1

Director: Alexander Espigares

Guion: Serge Frydman, Philippe Lioret, Dominique Monfery.
Animación
85 min.
Todos.
Estreno:
15-06-2018.

Primera adaptación animada del clásico de aventuras de Jack London. Este conocido relato sobre el crecimiento y la supervivencia de un perro lobo en la Alaska de la "fiebre del oro" había generado múltiples versiones cinematográficas. Ninguna de ellas había estado a la altura de la novela original, a pesar de que las últimas adaptaciones de Disney en los años 90 habían gozado de cierta popularidad, especialmente gracias a la aparición de un jovencísimo Ethan Hawke.

Colmillo Blanco es una de las grandes novelas de aventuras de todos los tiempos. Fue escrita por Jack London en 1906 y ha sido una de las más utilizadas con fines educativos en colegios de todo el mundo. En un relato no muy extenso consigue tocar aspectos esenciales de la vida como la madurez, la amistad, la autoridad o la fidelidad.

En esta coproducción de Luxemburgo, Estados Unidos y Francia, se ha elegido a un director ganador de un Oscar al mejor cortometraje de animación en 2013. El luxemburgués Alexander Espigares había demostrado con Mr. Hublot una gran creatividad visual en un relato mudo, que lograba ser entrañable, sobre el futuro hipermecanizado.

Colmillo Blanco tiene una animación bastante limitada en la definición de paisajes y en los gestos de los humanos; sin embargo, logra una buena expresividad en los personajes caninos. El guion escrito por tres habituales del cine francés actual es muy sintético, con diálogos breves que hacen avanzar a buen ritmo la fascinante trama. Los más pequeños agradecerán la claridad narrativa y la delicadeza con que se cuentan los aspectos más crueles de la historia. Los adultos asistirán a un espectáculo bien trabado que no cae en ese temible infantilismo que padece en muchas ocasiones el cine de animación. 

La película se apoya constantemente en la banda sonora de uno de los mejores compositores franceses de la actualidad: Bruno Coulais (Los chicos del coro, Los mundos de Coraline). La música acompaña con acierto a las aventuras del protagonista y logra algunos momentos de verdadera emoción.

El metraje está muy ajustado a la historia y al público amplio al que pretende llegar. Menos de una hora y media que demuestran la inmortalidad del relato de Jack London.


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