El Observatorio

EE.UU.: La epidemia de heroína, un obstáculo para la marihuana

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Mientras en la sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre las drogas algunos ponentes plantean la necesidad de una “efectiva regulación” de estas, no lejos de allí varias iniciativas para la legalización de la marihuana han sufrido modificaciones en su tramitación. El motivo: la ya preocupante epidemia de muertes por sobredosis de opioides en esa parte de EE.UU.

Según The New York Times, Nueva Inglaterra –que incluye los estados de Vermont, New Hampshire, Massachusetts, Maine, Rhode Island y Connecticut– registró el pasado año la cifra de más de 2.000 personas fallecidas por consumo de opiáceos –principalmente, heroína y calmantes–. Por tal motivo, se han ido consolidando algunos frentes antilegalización, y se han fraguado incluso alianzas políticas para detenerla.

En Vermont, por ejemplo, el presidente de la Cámara de Representantes del estado, Shap Smith, partidario de la legalización de la marihuana, es uno de los que reconoce que el clima ha cambiado: “La sombra de la epidemia de heroína es algo en lo que la gente reflexiona cuando piensan en la legalización, y se preguntan: ‘¿Estamos enviando el mensaje correcto?’”.

La iniciativa legal concreta, en el caso de este pequeño estado, había sido apoyada por el gobernador, el demócrata Peter Shumlin, y tenía por objetivo crear un mercado regulado para la marihuana “recreativa”. En febrero, el Senado había dado su aprobación. Ahora, sin embargo, la ley se ha atascado en la Cámara, donde se le ha despojado de los incisos en que se autorizaba la legalización. En la forma en que está planteada en este momento, contiene solo una provisión para permitir el cultivo y la posesión personal de pequeñas cantidades de la droga, algo bastante menos ambicioso que el plan inicial de Shumlin.

Por su parte, Maura Healey, fiscal general de Massachusetts, y también demócrata, se ha opuesto a una iniciativa que sería llevada a votación en noviembre, la cual permitiría a los adultos la posesión de hasta 10 onzas [un cuarto de kilo] de marihuana en casa. Healey reconoce que “en una época en la que estamos trabajando y tratando desesperadamente de ayudar a aquellos que lo necesitan, y de decirles a los jóvenes que no tomen drogas, este impulso a la legalización parece estar directamente en oposición a estos esfuerzos”.

La idea de llevar a las urnas la propuesta de legalización del narcótico se ha replicado en otros estados de Nueva Inglaterra, pero asimismo se ha frenado. En Maine, la propuesta ha sido de momento congelada por el secretario de estado, mientras que los políticos de Rhode Island también se están moviendo con lentitud en el tema, en parte, según el Times, para ver qué sucede con las gestiones de sus pares en esa región del país.


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