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El Observatorio

“La clave de la reconciliación es escuchar”


En un encuentro al que fue invitado el periódico The Guardian, cuatro exmilitantes del IRA y cuatro exsoldados británicos conversaron sobre su implicación en un conflicto que dejó más de 3.700 muertos en 30 años. Los ocho hombres coinciden en que la reunión, de dos horas, les sirvió para comprender mejor a quienes fueron enemigos en el pasado.


El encuentro tuvo lugar el pasado febrero en Derry, una de las ciudades de Irlanda del Norte más castigadas por el conflicto, junto con Belfast. Derry fue el escenario del Domingo Sangriento de 1972, donde miembros del regimiento de paracaidistas británicos dispararon a manifestantes desarmados, causando 14 muertes.

Con estos antecedentes, se entiende que la reunión no era nada fácil. Los exmilitantes del IRA, cuenta Ian Cobain en 1The Guardian, han recibido críticas por parte de algunos vecinos que no veían con buenos ojos el encuentro. Y para algunos de los exsoldados británicos era la primera vez que volvían a pisar Derry después de años.

“Había algo de miedo y, para ser sinceros, un poco de desconfianza”, explica uno de los exsoldados. “Me desconcertó su hospitalidad y, a falta de una palabra mejor, su normalidad. No eran agresivos conmigo”.

Y añade que tras escuchar las razones que les habían llevado a involucrarse en el conflicto –subrayan que fue algo sobrevenido, no buscado– llegó al convencimiento de que “su historia no es muy diferente de la nuestra como soldados. Creo que la clave del proceso de reconciliación es escuchar”.

Lógicamente, una reunión de este tipo no se improvisa. El encuentro forma parte de una serie de conversaciones organizadas por Veterans for Peace UK, la rama británica de una organización pacifista de EE.UU., y por Coiste na n-Iarchaimí, un grupo de Belfast que ayuda a antiguos presos del IRA.

Humanizar al enemigo

Además de explicarse unos a otros las motivaciones de sus actos, los ocho hablaron sobre las consecuencias de sus decisiones y sobre sus deseos de contribuir a una paz duradera.

Pero el cara a cara también puso sobre la mesa diferencias importantes. Los cuatro exsoldados británicos ahora son pacifistas y se arrepienten de la forma en que desarrollaron algunas de sus funciones en Irlanda del Norte. De los cuatro excombatientes del IRA, solo uno tiene remordimientos por lo que hizo. Los cuatro han cumplido condenas de cárcel.

En cualquier caso, los ocho coinciden en que el encuentro ha sido fructífero y tienen pensado reunirse más veces. “Las comunidades que ven al otro como un enemigo tienen que juntarse para humanizarlo y conocer a la persona concreta”, dice uno de los ex soldados británicos.