El último caso de Philip Trent

The Last Case of Philip Trent

Página 1

Autor: E.C. Bentley

Siruela.
Madrid (2017).
226 págs.
17,95 € (papel) / 9,99 € (digital).
Traducción: Guillermo López Gallego.

Comprar

Ebook

E.C. Bentley (1875-1956), periodista y poeta, fue amigo de G.K. Chesterton desde la infancia. Escribió este libro en 1913 porque se lo había prometido, y se lo dedicó porque Chesterton había hecho lo mismo al publicar, unos años antes, El hombre que fue jueves. Chesterton, pero también Agatha Christie y Dorothy Sayers, calificaron esta novela como la mejor del género: un elogio algo exagerado tal vez, pero no inmerecido, como comprobará quien la lea.

Un importante hombre de negocios norteamericano aparece muerto en el jardín de su casa, en Inglaterra. El crimen parece haberse cometido de madrugada, pues no tiene la dentadura postiza puesta. Por las marcas en las muñecas se supone que ha forcejeado antes con su asesino. Tanto su joven viuda como sus dos eficientes secretarios y el personal de su casa dan explicaciones convincentes de que no tuvieron nada que ver con su muerte.

Sin embargo, el conocido detective Philip Trent reconstruye todo lo sucedido minuciosamente y lo deja por escrito a la viuda para que use sus revelaciones como le parezca. A continuación, como el caso le ha conmocionado más de lo debido, se marcha fuera del país y prefiere no averiguar más. Pero, pasados unos meses, le llegan noticias que le chocan mucho y decide volver.

Esta novela inauguró un nuevo tipo de relatos policiales: por primera vez el detective protagonista no era un ser infalible como el Dupin de Poe, o como Sherlock Holmes y sus sucesores. Otro rasgo de originalidad para la época fue que el protagonista cayera enamorado a primera vista de la principal sospechosa. La especial simpatía de Chesterton por esta historia estaba causada también porque las consideraciones que se hacen acerca del millonario asesinado eran del mismo tipo que podría haber hecho él y porque, en lo que se refiere a la resolución del enigma, tiene una gran importancia la idea de que cualquier persona puede cometer un crimen, pero hay determinados crímenes que una persona concreta nunca puede cometer.

Aunque todo discurra lentamente para los gustos de muchos, la trama es intrigante y amena, pues está bien urdida, bien escrita, y tiene observaciones al paso muy atinadas. También sigue siendo atractivo su protagonista, Philip Trent, un aristócrata y periodista con aficiones artísticas y deportivas, con un dominio completo de las técnicas policiales del momento, aparte de tener un conocimiento exhaustivo de toda clase de zapatos. 


Nuestra web utiliza cookies para facilitar el servicio. Si continúa navegando entendemos que las autoriza.