Un teólogo alemán, nuevo prefecto de Doctrina de la Fe

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El Papa Benedicto XVI ha elegido a monseñor Gerhard Ludwig Müller, de 63 años, hasta ahora obispo de la diócesis alemana de Ratisbona, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Mons. Müller sustituye al cardenal estadounidense William Joseph Levada, quien presentó su renuncia al cargo al haber llegado al límite de edad.

Müller, ahora elevado a la dignidad de arzobispo, nació el 31 de diciembre de 1947, en Finthen, una ciudad de Mainz. Estudió filosofía y teología en esa ciudad, en Munich y en Friburgo, y en 1977 recibió el doctorado en Teología por su tesis sobre el teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer.

Ordenado sacerdote para la diócesis de Mainz en 1978, trabajó como capellán en tres parroquias. El 1 de octubre de 2002, el Papa Juan Pablo II le nombró obispo de Ratisbona.

En Alemania, Müller tiene reputación de defensor de la ortodoxia católica. Ya trabajaba para la Congregación para la Doctrina de la Fe y la Congregación para la Educación Católica. Es autor de más de 400 trabajos académicos sobre teología dogmática, el ecumenismo, la revelación, la hermenéutica, el sacerdocio y el diaconado.

Como amigo personal del Papa Benedicto XVI, ha sido encargado de preparar la publicación de las Opera Omnia, que recogen todos los escritos del actual pontífice.

“Levada era más un ejecutor, mientras que Müller, por su propia formación teológica y su competencia, está en mayor sintonía con Ratzinger”, ha dicho el vaticanista Sandro Magister, citado por el New York Times (3-07-2012) en un artículo que, paradójicamente, intenta hacer ver contradicciones entre el pensamiento del Papa y el del nuevo prefecto.

Precisamente, uno de los puntos que el diario sugiere como digno de sospecha, es la amistad del obispo alemán con Gustavo Gutiérrez, considerado como el “padre” de la teología de la liberación de América Latina, de quien se considera discípulo.

Según refiere el periodista católico Andrés Beltramo en Vatican Insider, en noviembre de 2008, en ocasión de ser investido doctor honoris causa por la Pontificia Universidad Católica de Perú, Müller dijo: “No me estoy refiriendo a la teología de la liberación en abstracto y de modo teórico, o como moda ideológica, para alabar a ese grupo eclesial progresista. Al mismo tiempo, no temo que esto pueda ser interpretado como una falta de ortodoxia. La teología de Gustavo Gutiérrez, independientemente de como se le mire, es ortodoxa porque es ortopráctica, y nos enseña el modo correcto de actuar en un sentido cristiano, al venir de la fe verdadera”.

En cambio, como explica el mismo Beltramo, en Alemania, los grupos católicos críticos con la jerarquía consideran a Mons. Müller muy alejado en realidad de la teología de la liberación.


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