Mujer pobre india gesta hijo por encargo de parejas ricas

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Las revistas del corazón presentan ya con toda normalidad a parejas que para tener un hijo recurren a “vientres de alquiler” o, como se ha rebautizado, a la “maternidad por subrogación”. En muchos países esto sigue siendo ilegal; en algunos es legal, pero caro, como EE.UU.; así que esta industria prospera sobre todo en países pobres, donde es fácil encontrar mujeres dispuestas a gestar un hijo para una pareja generalmente extranjera, unas veces de hombre y mujer, y otras de varones gays.

El destino más frecuentado por el turismo reproductivo es la India, donde este sector es perfectamente legal y estructurado. Pero a veces el embarazo no acaba bien, y entonces salen a la luz los términos en que las madres son explotadas.

MercatorNet cuenta la muerte el pasado mayo de Premila Vaghela, una mujer madre de dos hijos propios, que gestaba otro por encargo. Estaba en el octavo mes del embarazo cuando falleció por complicaciones no explicadas en una clínica de IVF, Pulse Women’s Hospital, en Ahmedabad, estado de Gujarat. Los doctores lograron sacar al niño por una cesárea de emergencia, para entregarlo a la mujer americana que lo había encargado.

A la mujer india le habían prometido 4.500 dólares por la gestación, aunque la clínica se sintió generosa y tras su muerte dio 18.000 a su familia.

Un portavoz de otra clínica del sector declaraba a la prensa que “los contratos firmados por las madres subrogadas y la pareja (cuyo bebé gestan) no habla de ninguna compensación en caso de muerte de la madre subrogada. A las que aceptan el encargo se les explican los riegos que puede suponer un embarazo”.

Los modelos de contrato expuestos en la web del Pulse Hospital están claramente sesgados a favor del hospital y los padres genéticos, y en contra de la madre de alquiler. La mujer tiene que aceptar las limitaciones más invasivas en su estilo de vida durante el embarazo y consentir en la eliminación de alguno de los embriones transferidos, si son más de uno.

Pero, según hace notar The Times of India, el dinero ofrecido despierta mucho interés en Gujarat. “El aceptable dinero ofrecido por las parejas, la mayoría de las cuales no son residentes en Gujarat o extranjeras, atrae a muchas mujeres de sectores socioeconómicos pobres”.

El gobierno local está encantado con el dinero que esto aporta al estado, como dice un artículo promocional: “El estado ha sentado un precedente al abrazar ideas humanistas facilitando el turismo reproductivo, que ha demostrado ser enormemente valioso. Aparte de dar más poder a las subrogadas, está trayendo mucho dinero al propio estado, estimulando su desarrollo”, escribe el autor.


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