El Observatorio

La explotación de las madres de alquiler en la India

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Lorenzo Schoepflin escribe en La Nuova Bussola Quotidiana a propósito de un informe sobre las madres de alquiler en la India. Cuando una imagen benévola muestra a una pareja gay con un bebé que le pertenece, dice, la escena puede esconder aspectos oscuros. Se trata de un niño que no conocerá en su vida lo que es la complementariedad de la madre y el padre, ni a la mujer que alquiló su útero para gestarle.

El informe Surrogate Motherhood –Ethical or Commercial, elaborado por el Centre for Social Research, que se ocupa de los derechos de las mujeres en la India, desvela aspectos abusivos en los embarazos de alquiler. La muestra de entrevistas en las que se basa el informe es limitada (100 madres de alquiler y 50 padres clientes, en dos ciudades: Mumbái y Delhi), pero algunas de sus conclusiones son significativas. “La libertad de la madre de alquiler es una ilusión”, dice el informe. En él se explica que a este tipo de contratos acuden mujeres, a menudo en condiciones de pobreza extrema, en una posición notoriamente desigual respecto a quienes encargaron el embarazo.

Durante el embarazo, estas mujeres viven aisladas del entorno social, y suele darse el dinero a sus maridos. Por otra parte, si el niño tiene malformaciones, o no es del sexo estipulado en el contrato, las madres de alquiler están obligadas a abortarlos. También hay casos en los que las mujeres gestantes no están en posesión de una copia del contrato firmado y no conocen las cláusulas.

Desde el punto de vista comercial, la práctica es abusiva: las clínicas que contratan a las madres de alquiler les ofrecen entre el 1% y el 2% de la cantidad que los padres pagan por ese hijo. Estos aspectos económicos no son los únicos que desacreditan estas prácticas, pero reflejan la explotación sin piedad de las mujeres indias.

El citado informe también se centra en los derechos negados al niño; por ejemplo, el bebé, al nacer, es separado de su madre gestante y no puede disfrutar de la lactancia materna. Respecto al posterior bienestar psicosocial de un niño consciente de ser el resultado de una subrogación, existen muchas dudas. Las consecuencias de tales prácticas hacen ver que esta mercantilización de la maternidad genera una desigualdad entre los que se benefician de ella y los que sufren sus consecuencias.


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