EE.UU.: se reabre el debate sobre la objeción de conciencia de los farmacéuticos

La venta de la "píldora del día siguiente" ha estimulado esta reivindicación, reconocida en diversos Estados

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El gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, aprobó el 1 de abril una "ley de emergencia" que obliga a las farmacias a vender fármacos contraceptivos y abortivos, aunque el farmacéutico tenga objeciones éticas o religiosas. La ley estará en vigor 150 días pero el gobernador ha anunciado que quiere convertirla en permanente.

Blagojevich fundamenta la urgencia de la ley en que, en lo que va de año, dos mujeres no han podido comprar "píldoras del día siguiente" en una farmacia de la cadena Osco. Según los farmacéuticos, en muy pocos casos hay conflictos con los clientes. Sin embargo, la "ley de emergencia" prevé que quienes se nieguen a dispensar estos productos serán sancionados con multas e incluso con la revocación de la licencia para vender medicamentos.

El derecho a la objeción de conciencia ha sido generalmente reconocido de modo expreso a los médicos y al personal auxiliar, sobre todo en relación con el aborto y la esterilización (47 Estados han aprobado "cláusulas de conciencia"). En cambio, no suele suceder así con los farmacéuticos, en buena parte porque hasta hace unos años no se planteaba la posibilidad de conflictos de conciencia (ver Aceprensa 92/01).

Desde que entró en vigor la ley de Illinois, las autoridades han recibido otras dos quejas; el Department of Financial and Professional Regulation afirma que emprenderá acciones legales contra la cadena Osco (se desconoce si se actuará contra el gigante Wal-Mart, la cadena de supermercados más grande del país, que no vende estas píldoras en ninguno de sus 3.750 establecimientos). Pero también han sido denunciados el gobernador y la ley por parte de tres farmacéuticos, por infringir el derecho a la libertad de conciencia.

El debate circula por todo el país aunque algunos Estados ya han resuelto el problema. Arkansas, Georgia, Mississippi y Dakota del Sur tienen leyes que permiten la objeción de conciencia a los farmacéuticos. Ocho Estados más -Arizona, Indiana, Rhode Island, Tennessee, Texas, Vermont, Virginia del Oeste y Wisconsin- estudian leyes similares. Pero otros cuatro, entre los que están California y New Jersey, podrían optar por exigir por ley la venta de estos productos, por encima de las razones de conciencia de los farmacéuticos, a menos que estos ofrezcan alternativas que satisfagan a los clientes.

Algunas de estas leyes podrían quedar sin contenido si la FDA (agencia federal que aprueba los fármacos) cambia de opinión respecto de la venta de la "píldora del día siguiente" para la que ahora se exige receta médica (ver Aceprensa 76/04). Pues la ley permite a las farmacias no vender productos sin receta si no quieren, sin necesidad de alegar razones de conciencia. Las autoridades sanitarias canadienses, en cambio, acaban de aprobar en todo el país la venta de tal píldora -comercializada con el nombre de Plan B- sin receta médica. Hasta ahora, en solo tres provincias -British Columbia, Quebec y Saskatchewan- se permitía a las farmacias dispensarla sin receta.


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