Ataques contra cristianos en la India

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El estado de Orissa, en la costa este de la India, está siendo una vez más escenario de ataques violentos contra cristianos. Con cerca de 36 millones de habitantes, en su mayoría hindúes, Orissa está dominada por las corrientes más extremistas del nacionalismo hindú (“Hindutva”), contrarias a las conversiones al cristianismo o al budismo. A pesar de la derrota en la India, en mayo del 2004, del Bharatiya Janata Party, partido hinduista radical, persisten en el país numerosos ataques a la libertad religiosa. De hecho, en algunos estados están vigentes leyes que obliga a cada individuo que quiere convertirse a otro credo religioso a informar al juez local y a seguir complicadas normas, cuyo incumplimiento acarrea multas e incluso pena de cárcel.

El último episodio de violencia fundamentalista contra los cristianos comenzó el pasado 24 de diciembre. Según informa Asia News, ese día un grupo de unos doscientos extremistas atacaron una parroquia de Bamunigam. Ya en la Nochebuena, se recrudecieron los asaltos: fue incendiada la iglesia católica de Balliguda y el convento vecino, así como el dispensario médico y una pequeña residencia de estudiantes unida a la parroquia. En las horas siguientes le tocó el turno a la iglesia baptista de la zona y más tarde los extremistas atacaron la iglesia de los cristianos pentecostales. Desde entonces se ha desencadenado en la zona una auténtica persecución con un balance de al menos cinco muertos, además de la quema de más de cincuenta iglesias y seis conventos, y la destrucción de cerca de cuatrocientas viviendas de familias cristianas.

Un mes después, son centenares las familias cristianas que viven aún a la intemperie en la zona, bajo una amenaza continua del retorno de la violencia. En muchas localidades del distrito de Kandhamal, se mantiene el estado de excepción y no se permite el acceso a los medios.

La gravedad de la situación y la indiferencia de la policía han llevado al presidente del episcopado católico de la India, el cardenal Telesphoro Toppo, a reclamar al primer ministro que se empeñe en garantizar la seguridad de la minoría creyente y el respeto a la libertad religiosa reconocida en la Constitución. Asimismo, el pasado día 21 de enero, una pacífica manifestación reunió a más de veinte mil cristianos en Pune, para pedir el fin de unos ataques que juzgan premeditados.


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