Anglicanos tradicionales: unos dicen “no” a Roma, otros siguen

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Después de solicitar en 2007 a la Santa Sede convertirse en una comunidad eclesial unida a Roma, la Comunión Anglicana Tradicional (TAC, por sus siglas en inglés) acaba de rechazar de manera oficial la fórmula ofrecida por Benedicto XVI de los Ordinariatos personales. No obstante, todavía hay numerosas comunidades de la TAC que quieren incorporarse a los Ordinariatos.

El 26 de marzo de 2012 fue ordenado sacerdote católico Robert Mercer, antiguo obispo anglicano miembro de la TAC. Unos días antes, en la homilía de la ordenación diaconal, Mons. Keith Newton, cabeza del Ordinariato Personal de Our Lady of Walshingham (Inglaterra), dijo: “Esperamos y rezamos para que esta ordenación sea un estímulo para los miembros de la TAC, así como una muestra del respeto y la calidez de la bienvenida que el Ordinariato les ofrece”.

Con este mensaje cordial, Newton intentaba acercarse a las distintas corrientes de la TAC que han ido acogiendo de manera muy desigual la oferta de Benedicto XVI de entrar en comunión con la Iglesia católica a través de los Ordinariatos personales.

Creada en 1991, la TAC se separó de la Comunión Anglicana principalmente por el descontento ante sus posturas sobre la ordenación de mujeres, las revisiones litúrgicas, el visto bueno a las uniones gays, la ordenación de ministros homosexuales y el distanciamiento de la tradición. Se estima que cuenta con unos 400.000 fieles, aunque en 2010 la revista Church Times hablaba de 240.000 fieles activos.

La TAC está formada a su vez por 15 grandes iglesias repartidas por todo el mundo: África, Australia, el Estrecho de Torres (Australia), Canadá, América Central y del Sur, Inglaterra, Irlanda, India, Pakistán, Japón y Estados Unidos. La gran mayoría de sus fieles están en la India y en el Estrecho de Torres.

La TAC da marcha atrás

El 5 de octubre de 2007, los 20 miembros del Colegio de Obispos de la TAC aprobaron por unanimidad en Portsmouth (Inglaterra) una petición de “total, corporativa y sacramental unión” dirigida a la Santa Sede para “convertirse en una comunidad eclesial en comunión con la Sede de Pedro”.

La petición iba precedida por la adhesión de todos ellos al Catecismo de la Iglesia Católica. De todas formas, esta decisión requería que, posteriormente, cada Iglesia miembro de la TAC lo solicitase a título individual.

La respuesta llegó en octubre de 2009, cuando el cardenal William Levada, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe (CDF), anunció la decisión de Benedicto XVI de crear los Ordinariatos personales para recibir a los anglicanos que quisieran ser católicos (cfr. Aceprensa, 20-10-2009).

En diciembre de 2009, el cardenal Levada escribió al Colegio de Obispos de la TAC para explicar que la figura de los Ordinariatos personales constituía “la respuesta definitiva de la Santa Sede” a su petición. Solicitud que habían hecho antes, aunque en términos distintos, otros grupos de anglicanos en comunión con Canterbury.

Dentro de la TAC, comenzaron entonces las solicitudes: en marzo de 2010, la Anglican Church of America (ACA), que cuenta con unos 5.200 miembros y unas 120 parroquias en EE.UU., pidió a la CDF el establecimiento de un Ordinariato en ese país. Aunque después la ACA dio marcha atrás, muchas comunidades siguieron adelante.

Otros ejemplos de grandes iglesias de la TAC que pidieron formar parte de los Ordinariatos son: la Anglo Catholic Church in Australia; la Torres Strait Church en las Islas del Norte de Australia y en Papúa Nueva Guinea o la Anglican Catholic Church of Canada.

Cuando parecía que el proceso de integración en los Ordinariatos iba viento en popa, el 2 de marzo de 2012 una parte del Colegio de Obispos de la TAC (12 de 20) se reunió en Johannesburgo (Sudáfrica) para dar un cambio de timón.

La primera decisión fue sustituir al anterior primado australiano John Hepworth, antiguo sacerdote católico, que hubiera cesado en todo caso antes de verano y que ha sido uno de los mayores impulsores de la unión con Roma.

En segundo lugar, los 12 miembros reunidos acordaron rechazar la oferta de la Santa Sede de formar parte de los Ordinariatos personales en cada país. “La TAC –dice el comunicado de los obispos anglicanos “tradicionales”– seguirá siendo plenamente anglicana. Aunque recibe con agradecimiento la Constitución Apostólica Anglicanorum Coetibus de la Santa Sede [el documento que detalla el marco jurídico de los Ordinariatos personales], el Colegio de los Obispos de la TAC ha decidido rechazar la invitación”. El arzobispo Samuel Prakash, metropolitano de la Anglican Church of India, es el nuevo primado de la TAC.

Razones de un desencanto

¿Qué ha ocurrido en estos años? ¿Cuáles son los motivos por los que la TAC ha rechazado de forma oficial la fórmula de los Ordinariatos?

En primer lugar, los obispos reunidos no han sido los 20 miembros del Colegio de Obispos, si no 12, aunque todos fueron invitados a acudir, si bien uno de ellos señala que no recibió la invitación. Los 12 obispos reunidos en Sudáfrica señalan que desde que se conoció la propuesta de Roma en 2009, no ha existido ningún debate dentro de la TAC, ni se han tenido las reuniones anuales del Colegio, ni se ha resuelto bien la forma de implementar la Anglicanorum Coetibus.

También hay que tener en cuenta que la TAC solicitaba “convertirse en una comunidad eclesial en comunión con la Sede de Pedro” y continuar siendo un cuerpo unido. Algunos de sus miembros querían mantenerse exactamente igual que estaban, algo que no contemplaba la Santa Sede. Ésta ofrece que puedan mantenerse unidas las parroquias y sus fieles, conservando las tradiciones litúrgicas, pastorales y espirituales de la Comunión Anglicana, con su pastor (si cumple las condiciones requeridas por Roma), pero formando parte –de momento– de un Ordinariato personal en cada país.

Otro punto delicado son las solicitudes de ordenación de antiguos ministros anglicanos (la gran mayoría de ellos, casados). En Roma no se aceptan las solicitudes de aquellos ministros que están en situaciones matrimoniales irregulares o que fueron con anterioridad ordenados sacerdotes católicos. Se estudia caso a caso, y también entran en juego otros factores: formación previa y real del candidato, informe penal y psiquiátrico, opinión del obispo católico de la diócesis, etc.

Desde EE.UU, la CDF recibió 67 solicitudes de pastores anglicanos que querían ser ordenados sacerdotes católicos e incardinarse en el nuevo Ordinariato. De éstos, 35 han recibido la aprobación para seguir adelante en el proceso.

El hecho de que ya exista un grupo de ministros anglicanos de la TAC que saben que sólo podrán ser recibidos en la Iglesia Católica como laicos, es un freno para algunos grupos de fieles que ven cómo su pastor no podría pasar con ellos a la Iglesia.

Por último, hay también numerosos ministros y fieles que simplemente desean seguir siendo anglicanos y que no se veían representados en aquella solicitud global que hizo la TAC en 2007.


Comunidades que siguen adelante

No sé sabe que ocurrirá ahora dentro de la TAC. Es probable que surjan tres grandes grupos. Uno liderado por los 12 obispos presentes en Johannesburgo, que claramente se decantan por el anglicanismo “tradicional” y desean permanecer en la TAC tal y como estaba; otro grupo de indecisos que no saben aún qué hacer; y un tercer grupo, liderado quizá por el antiguo primado John Hepworth, que seguirá buscando la forma de conseguir una unión corporativa con la Iglesia Católica.

Un obstáculo es que Hepworth es antiguo sacerdote católico y está divorciado, algo que la Constitución Apostólica Anglicanorum Coetibus señala como prohibición expresa para ejercer como sacerdote católico dentro de un Ordinariato. No obstante, nada impediría que de momento fuese recibido como laico.

En cualquier caso, dentro de la TAC, existen numerosos grupos que siguen dispuestos a incorporarse al Ordinariato personal, al tiempo que ven la fórmula del Papa como abierta y generosa.

En EE.UU., la mayoría de los fieles que están incorporándose al Ordinariato proceden de la TAC. En Canadá, donde todavía no hay un Ordinariato, se han creado dos grupos dentro de la TAC: la “Pro-diócesis de Our Lady of Walshingham”, que incluye a parroquias que quieren formar parte de un Ordinariato, y la “Diócesis de Canadá”, que abarca a las parroquias que no quieren formar parte o están en proceso de discernimiento.

De momento, no habrá un Ordinariato canadiense. Se establecerá un decanato que llevará el nombre de San Juan Bautista, y formará parte del Ordinariato de The Chair of St. Peter en EE.UU.

La mayoría de los miembros del clero y las parroquias partidarias de abandonar oficialmente la TAC lo harán el 15 de abril de este año. Parece que entrarían dos obispos, veintidós sacerdotes y tres diáconos, junto con once o doce parroquias. Otros seis sacerdotes y tres o cuatro parroquias están indecisos.

Al final de la Semana Santa, 200 fieles anglicanos se incorporarán al Ordinariato Personal de Our Lady of Walshingham, creado para Inglaterra y Gales. El 21 de abril serán ordenados dos nuevos sacerdotes y, al final de verano, 20 antiguos ministros anglicanos también serán ordenados sacerdotes católicos en ese Ordinariato.


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