Uruguay: freno al proyecto de legalizar la marihuana

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El gobierno uruguayo presidido por José Mujica va a repensar su intención de crear un monopolio estatal de producción y distribución de marihuana. El proyecto de ley, que debía ser aprobado por el Congreso uruguayo donde el Frente Amplio gobernante tiene mayoría, no va a ser sometido a votación, de momento. El presidente afirma que los ciudadanos no están preparados todavía. Además entiende que la mayoría de los uruguayos no están a favor de su aprobación y, según afirma el propio Mújica, quiere que la mayoría se dé en la calle y no solo en el parlamento.

Esta reacción ha sido tan inesperada como la propia propuesta de ley que se realizó a mediados de este año. De hecho, a pesar de estar de acuerdo con este retraso, la oposición ha manifestado su inquietud ante los continuos bandazos que está realizando el gobierno de izquierdas. Alegan que se podrían haber realizado estudios con anterioridad a la iniciativa para saber cuál era la opinión ciudadana.

Por ahora se retrasa la votación, lo cual no supone que el proyecto vaya a ser retirado. Todo apunta a que a mediados del año que viene se retomará la iniciativa, cuando se haya producido un debate en la sociedad y generado mayor impacto en la opinión ciudadana. La idea es no aprobarla hasta que el pueblo esté convencido que lo que se pretende es limitar y arrebatar un mercado a los narcotraficantes.

Actualmente se permite el consumo personal de marihuana, pero no está legalizada su venta. Según el proyecto presentado, el Estado tendría el monopolio de la producción y distribución de la marihuana, que se vendería en establecimientos autorizados, limitando la cantidad que se podría despachar a cada usuario. Además se impedirá la venta de la droga a extranjeros para evitar que se convierta en un foco de atracción del narcoturismo como ha sucedido en Amsterdam. La ley también facilitaría la creación de pequeños cultivos, con licencia estatal, para el consumo propio.

Dicha propuesta no gustó en ciertos sectores, incluso dentro del propio partido de Mujica. Además de no estar convencidos de que al legalizar la droga vaya disminuir el narcotráfico, hacen notar que el consumo de marihuana –sea legal o no– tiene efectos dañinos para la salud. Además, tal como afirman centros de desintoxicación uruguayos, los consumidores que posteriormente toman drogas más fuertes empezaron con la marihuana. En suma, dudan que las limitaciones y cautelas que establece el proyecto puedan hacerse respetar en la práctica.

Por otro lado también hay un sector, no pequeño, que está a favor de la implantación de esta ley. El diputado socialista José Bango sostiene que la ley no trata de promover el consumo de marihuana sino impedir que la gente acceda al mercado ilegal y evitar que pasen a consumir drogas más duras.


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