Mujer de negocios a tiempo escogido

Marion McGovern tiene 38 años, es madre de tres hijos (de 9, 6 y 4 años) y jefa de una de las 500 empresas de crecimiento más rápido de Estados Unidos. Resumimos un reportaje de La Croix (3 y 4-XI-96) que explica cómo se decidió a fundar una agencia de trabajo temporal, para evitar la tensión entre familia y trabajo profesional.

Tres obtener en Berkeley en 1985 un master en Administración de Empresas, empezó a trabajar como consultora en Booz Allen en San Francisco. Semana tras semana se sucedían las visitas a clientes y los desplazamientos profesionales. Casada con un abogado que trabajaba hasta las 21 h., tras el nacimiento de su primera hija, Marion trataba de llegar pronto a casa, pero cuando la niña se dormía volvía a trabajar hasta la madrugada. “Vivía con el temor de perder a la niñera. A largo plazo esto no podía marchar”. Luego, Marion advirtió que los clientes le confiaban frecuentemente proyectos que requerían competencias técnicas muy distintas, difíciles de encontrar en una sola persona. La chispa definitiva fue una amiga que, estando embarazada, le comentó su deseo de quedarse en casa pero sin dejar de trabajar. Eso se tradujo en la idea de crear una empresa propia. Esta sociedad abastecería de empleados temporales a las empresas. Y el numeroso personal femenino disponible formaría una primera cantera de talentos.

Junto con otra madre de familia, experta en marketing, funda M 2 en septiembre de 1988. Con 20.000 dólares ahorrados, un local, dos teléfonos y dos ordenadores, las dos jóvenes mujeres empiezan a establecer contactos con colegas y ex alumnos de sus universidades. Se presentan como una agencia de trabajo temporal para reemplazar a ejecutivas en baja por maternidad. Rápidamente la actividad se extiende. Pues las reestructuraciones de las empresas crean demanda de empleos temporales. Y cada vez más gente quiere trabajar como independiente.

Entre las personas que trabajan a través de M 2, explica Marion, “más del 50% son mujeres con al menos quince años de experiencia. Para algunos es un paréntesis entre dos trabajos permanentes. Buscan un mayor dominio de su tiempo de trabajo y a menudo ganan así más dinero. M 2 se financia cobrando un porcentaje que va del 10% al 30% del valor del contrato entre la empresa y el consultor independiente”.

Marion McGovern se aplica las recetas que da a sus clientes. En 1991 estaba encinta a la vez que su asociada Paula Reynolds. En lugar de buscar un reemplazo directo, primero definieron y repartieron las tareas pendientes. Después promocionaron a una de sus colaboradoras, reclutaron a otra menos experimentada y contrataron a un contable a tiempo parcial.

Ahora M 2 cuenta con 26 colaboradores (18 son mujeres), mantiene una red de 4.000 consultores independientes, cuenta con más de mil clientes y maneja una cifra de negocios de ocho millones de dólares.

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