La Constitución china incluirá el derecho a la propiedad privada

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“La propiedad privada obtenida legalmente no podrá ser violada”. Esta es la cláusula que se introducirá en la Constitución de China cuando el próximo mes de marzo se reúna el pleno de la Asamblea Popular Nacional. Se modificará así la Carta Magna para incluir el derecho a la propiedad privada, que quedará en pie de igualdad con la pública. Esta iniciativa, tomada ya en el último congreso del Partido Comunista Chino en octubre del año pasado, supone un paso clave en la consagración de la iniciativa privada como motor de la economía.

Se recogerá además en la Constitución el pensamiento político de Jiang Zemin, el anterior presidente chino -ahora máximo responsable del Ejército-, cuya “Teoría de las Tres Representaciones” señala que el Partido debe representar no sólo a la clase trabajadora y a los intelectuales, sino también a los empresarios, hasta entonces tildados de clase explotadora. La enmienda incluirá las teorías de Jiang Zemin como principio rector de la nación, junto al pensamiento de Mao y de Deng Xiaoping.

El mismo Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido, explicaba a finales de diciembre pasado que “la Teoría de las Tres Representaciones, junto con el marxismo, el leninismo, el pensamiento de Mao Zedong y las ideas de Deng Xiaoping, debe ser uno de los principios guías de la vida política y social de la nación”. El diario afirmaba que “la enmienda constitucional sobre protección de la propiedad privada coloca los bienes privados de los ciudadanos chinos en pie de igualdad con la propiedad pública”.

La importancia de esta reforma constitucional radica también en que ya no se dirá sólo que “el Partido Comunista de China es la vanguardia de la clase obrera de China”. Ese texto será reemplazado por la frase: “El Partido Comunista de China es la vanguardia de la clase obrera de China, del pueblo chino y de toda la nación china”. Se borraría el viejo concepto de separación de clases y se acogería a los sectores empresariales y capitalistas nacionales.

Ya en julio de 2001 el Partido decidió abrir sus puertas a los empresarios, una buena parte de los cuales son antiguos burócratas comunistas reconvertidos. Según fuentes del Partido, entonces de un total de 64 millones de afiliados, unos 113.000 eran empresarios (cfr. servicio 112/02: “China, economía de mercado sin libre competencia política”).

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