Cultura y educación, al rescate de los niños de Medellín

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 17s.

Dos iniciativas encaminadas a transformar el paisaje social de Medellín, Colombia, les alegran la vida a los niños de dicha ciudad, otrora azotada por la violencia del narcotráfico y hoy un sitio más apacible, según narran dos artículos publicados en un número de la revista colombiana Semana (agosto 2017), dedicado a la urbe.

La primera de ellas la cuenta el escritor argentino Mempo Giardinelli, quien recuerda que la primera vez que visitó la localidad colombiana, “la inseguridad y la violencia eran marcas demasiado poderosas, y una mañana me pregunté qué hacía allí y me prometí no volver”.

Pero volvió. Lo hizo a finales de los noventa, a una ciudad ya en transformación, y con un programa pensado para los chicos: el de Abuelas Cuentacuentos.

“A través de este (programa) –dice Giardinelli– miles de abuelos y abuelas asisten amorosamente, con lecturas literarias de calidad, a niños y niñas de barrios de escasos recursos de todo mi país”

Medellín, explica, fue la primera ciudad latinoamericana en implementarlo como política de Estado municipal, y sigue activo. “Nosotros siempre supimos que este programa, basado en dos principios fundamentales: que hay que dar de leer como hay que dar de comer, y que para leerle a un niño no se paga ni se cobra, era capaz de aportar a la solución de problemas concretos como los que padecen ciudades y comunidades urbanas sometidas a la violencia”.

Entretanto, otro buen proyecto, esta vez con el alcalde de Medellín al frente, va encaminado a sacar de las calles a los chicos y llevarlos de vuelta a la escuela. Se titula “Contamos con vos”, y lo lleva adelante un grupo de profesionales armados con un megáfono, que todas las mañanas salen a invitar a los chicos ociosos a retomar su preparación para la vida.

Según Semana, la iniciativa arrancó en septiembre de 2016 y ha logrado rescatar a más de 1.500 menores de edad que habían dejado atrás las aulas. Luis Guillermo Patiño, secretario municipal de Educación, explica que son los niños y adolescentes de educación secundaria los más proclives a tirar la toalla, en buena medida por la falta de acompañamiento por parte de sus padres, por no haber podido incorporarse a tiempo al curso, o por haber repetido un año.

Por ello, señala la publicación, un componente fundamental es el acompañamiento psicosocial y el apoyo material, a saber, en uniformes, transporte y ayuda de alimentación. El objetivo es que persistan, que no se rindan, y de momento, hasta el 95% de los que se han dejado ayudar permanecen en su pupitre.

.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares