La impresión por encargo o los libros a medida

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Los libros en formato electrónico no acaban de arrancar en el mercado, probablemente porque no es cómodo leer en una pantalla. Más éxito parece tener otra posibilidad que ofrece la tecnología digital: la de publicar obras con tiradas cortas -incluso de un solo ejemplar- en papel. La impresión por encargo (print on demand) sirve para resucitar títulos agotados, que no sería rentable reeditar al modo clásico, y también para dar una oportunidad a autores noveles sin respaldo de una editorial.

Esto último es lo que se está extendiendo en EE.UU. Desde septiembre de 2003, Borders Group, la segunda cadena de librerías del país, ofrece en seis de sus tiendas de Filadelfia ediciones personalizadas. La publicidad es bastante expeditiva: llévese a casa un kit explicativo por 4,99 dólares; mándenos el manuscrito y 199 dólares; un mes más tarde dispondrá de 10 ejemplares de su libro.

Para escritores con vocación profesional, Borders ha dispuesto la categoría de Professional Publication, que -previo pago de 499 dólares- garantiza la inscripción del libro en el International Standard Book Number (ISBN), la información y venta del libro por internet (www.borders.com), así como la exposición para venta de cinco ejemplares en las librerías de Borders. En cambio, una editorial cobra al que quiere publicar una obra entre 8.000 y 10.000 dólares, aunque si el libro se vende, el autor recupera el porcentaje habitual.

En el negocio de print on demand ya estaban otras grandes empresas como Random House y Barnes & Noble, la cadena que más libros vende en EE.UU. Los tres líderes de la impresión por encargo son Xlibris, 1stbooks e iUniverse, todas nacidas a finales de los años noventa. Las tres compañías han editado 45.000 títulos en total, con un coste de 459 a 1.900 dólares por obra. Xlibris está participada al 49% por Random House Ventures. Barnes & Noble (25%) y Warburg Pincus (75%) tienen la propiedad de iUniverse. En 1stbooks no participa ninguna editorial ni cadena de librerías.

Pero más allá de la edición, el reto está en la distribución y, en definitiva, en la venta de los libros publicados según esta modalidad. No hay que olvidar que 160.000 nuevos títulos inundaron el mercado editorial norteamericano en 2003. Las tres principales empresas de edición personalizada han declarado que las ventas de sus libros oscilan entre 150 y 175 ejemplares. Susan Driscoll, directora de iUniverse, señala que los propios autores son los responsables de la venta del 40% de los ejemplares; el 60% restante se vende en librerías o por Internet (New York Times, 1-III-2004). Si un título print on demand vende más de 500 ejemplares, la editorial se plantea hacerle marketing. Cosa que ocurre pocas veces: de los 17.000 originales editados por iUniverse, solo 84 superaron el medio centenar de ejemplares vendidos y 6 llegaron a los estantes de las librerías Barnes & Noble. Uno de ellos ha sido un claro éxito: The Sweater Letter, de Dave Distel, una novela basada en un crimen real, de la que se han vendido más 10.000 ejemplares. A este hay que añadir veinte libros publicados por Xlibris que han sido editados más adelante por editoriales convencionales.

Una variante de la edición personalizada es la dirigida a empresas que quieran tiradas de volúmenes para distribuir entre sus empleados u obsequiar a los clientes. Ejemplo de ello es librosamedida.com, de la editorial española Espasa Calpe.

La otra aplicación del sistema print on demand, la reimpresión de títulos agotados, existe en distintos países. En España la ofrece la editorial Herder, con precios por ejemplar similares a los de las obras vivas.

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