Francfort: Feria Internacional del Libro, ¿o del disquete?

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Duración lectura: 2m. 56s.

Por primera vez en la Feria Internacional del Libro de Francfort, han aparecido los expositores de ediciones electrónicas de libros: CD-ROM, CD-I, CD-TV y disquetes. Entre los más de 8.000 expositores de la feria, en el Salón 1 había casi 200 destinados a ediciones electrónicas provenientes de 14 países. Un CD-ROM es un disco compacto capaz de guardar unas 250.000 páginas de texto, música o imágenes. El altísimo precio ha sido lo que ha cohibido hasta ahora a los editores para traerlos a la feria: el coste de elaboración de un CD-ROM es de 75.000 a 90.000 dólares.

Para triunfar en el nuevo mercado de la edición electrónica parece que son imprescindibles las grandes alianzas. Hace algunas semanas el poderoso grupo editorial Random House propuso un proyecto empresarial conjunto al fabricante de software Broderbund para elaborar productos en diversos soportes, y ha anunciado el lanzamiento de una decena de CD-ROM para este año. Seis de los principales grupos editoriales norteamericanos (Doubleday, Macmillan, Simon & Schuster, Bantam, Houghton Mifflin y Putnam Berkeley Group) acaban de invertir sumas importantes en sus filiales de edición electrónica. Según el presidente de la Asociación de Editoriales Americanas, los beneficios esperados de estas inversiones podrán compararse muy pronto a los obtenidos con la letra impresa.

Un informe de la Oficina francesa del libro en Nueva York augura el fin del mundo de la edición tradicional, en el caso de que deba competir con el potencial de los medios electrónicos. Pero la jefa del Salón 1 no piensa lo mismo, pues la mayor parte de los editores de libros electrónicos se dedican a vender información específica a personas que no podrían obtenerla de otra manera.

Sin embargo, la revolución informática ha llegado también hasta los libros de literatura. Así, los presidentes de Random House y de Apple han anunciado la publicación de títulos de la colección “Modern Library” -que edita obras clásicas o de autores reconocidos- en disquetes electrónicos.

Por otro lado, en Francfort se ha observado que, en el mercado de la edición de libros, ocurre como en el cine: Estados Unidos invade Europa, mientras que los libros europeos que cruzan el Atlántico son pocos, y cada vez menos.

En Francia, por ejemplo, las traducciones ocupan el 20% de la oferta editorial y el 60% son de autores anglosajones. En Italia, España y Grecia, las traducciones -principalmente de libros norteamericanos- alcanzan el 25% de las obras publicadas, y en Alemania la demanda de traducciones ocupa el 14% de los títulos. También los países escandinavos y Japón, que importan más de lo que exportan, compran principalmente los derechos de autores norteamericanos.

Pero Estados Unidos responde con creciente aislamiento. En Norteamérica la publicación de libros traducidos ha descendido el 33% entre 1988 y 1992, y sólo representa el 3% del total de obras editadas en el país. Francia es el primer exportador, delante de Alemania, con un escaso 0,8% en las librerías norteamericanas.

En cuanto a la representación de países en Francfort, ha habido un descenso general de los expositores de la Europa mediterránea (Francia, España e Italia), mientras que la cultura anglosajona (Gran Bretaña y Estados Unidos, con 859 y 299 expositores, respectivamente) ha incrementado su presencia respecto al año pasado. Pero el crecimiento más importante es el de China, que este año ha presentado 95 expositores más.

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