España: la quinta parte de los libros publicados no se vende

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La industria editorial española produce unos 260 millones de libros al año (unos 6,5 por habitante) para una población que en su 47% no lee nunca o casi nunca, según la última encuesta anual de la Federación de Gremios de Editores (FGEE). En consecuencia, más de uno de cada cinco ejemplares que se ponen en circulación vuelven a su origen invendidos. Este dato proviene del estudio, correspondiente a 2002, de FANDE, la federación de distribuidores de publicaciones, que se ha presentado en Madrid durante la feria internacional Liber 2003.

El año pasado, las empresas distribuidoras movieron 252 millones de libros. De ese total, se vendieron 145 millones (2,7% menos que en 2001), y 54 millones (el 21,4%) fueron devueltos (el resto seguía en venta al término del año). Por tanto, para vender un ejemplar hizo falta mover 1,7, tasa que se acerca a la de las publicaciones periódicas (2,3 ejemplares movidos por ejemplar vendido). Las cifras reflejan un paulatino descenso de ventas desde los 161 millones de 1999.

También la FGEE ha presentado en Liber su último estudio anual sobre el comercio nacional del libro. En el capítulo de devoluciones, registra un fuerte aumento. La FGEE mide las devoluciones por el cociente entre el valor de los ejemplares devueltos y la facturación total de las editoriales. Según esto, resulta que la tasa de devolución, que pasó del 20,1% en 2000 al 22,2% en 2001, el año pasado creció 5,4 puntos más. Las editoriales medianas registraron la tasa más alta: 31,5%; las pequeñas, la más baja: 16,3%; y las grandes, que representan más del 60% de las ventas, tuvieron un 26,6% de devoluciones.

Según explicó en la feria Carlos Simó, presidente de FANDE, las devoluciones salen muy caras a las editoriales, que han de cargar con los gastos. Los 54 millones de libros devueltos el año pasado pesaban cuatro o cinco millones de kilos, y el transporte cuesta entre 4,2 y 4,8 céntimos de euro por kilo. A esto se añaden los costos de almacenaje de ejemplares invendidos, también a expensas de los editores. Para reducir este gasto, las editoriales exportan los libros que pueden y destruyen otros muchos.

Las devoluciones son más frecuentes por parte de las grandes superficies (hipermercados), cuya fórmula comercial se basa en vender muchos ejemplares de pocos títulos recientes y devolver sin contemplaciones los que no se venden en un plazo bastante breve, para ahorrar en almacenaje. Sin embargo, las ventas de libros en hipermercados vienen descendiendo desde 1999, según datos de la FGEE. Esto parece indicar que los hipermercados se han vuelto menos pacientes o que no tienen toda la culpa del aumento de devoluciones.

En cualquier caso, la vida comercial de los libros es más bien breve. Un indicio es que el total de títulos vivos en catálogo, unos 260.000, equivale al número de libros nuevos publicados en los últimos cuatro años y medio. En efecto, las editoriales españolas producen numerosos títulos de escaso éxito. Pese al descenso de ejemplares vendidos (-10% desde 1999), los títulos son cada vez más: 69.893 el año pasado, o sea, un incremento del 4,2% con respecto a 2001 y del 13,8% con respecto a 1999. Así, también es constante la reducción de la tirada media, de 4.000 ejemplares en 1999 a 3.500 en 2001 (ver servicio 173/02; no hay datos definitivos de 2002).

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