En el centenario de Josep Pla

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Duración lectura: 2m. 21s.

El pasado 8 de marzo se cumplió el centenario del nacimiento de Josep Pla (1897-1981). En Cataluña se sucederán los actos de homenaje a lo largo de este “Any Pla”. Se trata sin duda de uno de los grandes prosistas de este siglo y de los más destacados escritores en lengua catalana; autor también de una amplia producción en castellano. Es difícil encuadrar a Pla en los géneros literarios tradicionales. Pla se consideraba un observador de detalles y un enamorado de la naturaleza, que describió admirablemente. Desarrolló una ingente labor periodística, escribió libros de viajes, biografías, novelas, y supo fundir universalidad y costumbrismo, fruto de su amplia cultura, de su sentido común y de su capacidad de observación… Como corresponsal fue testigo de los acontecimientos más importantes de su época, y en 1947 se instaló en su masía de Llofriu, en el Ampurdán, para seguir narrando sus experiencias, sus observaciones y sus recuerdos, siempre con independencia, con ironía y con ternura.

Como periodista y escritor, Pla se considera un espectador de todo lo que le rodea. En muchas ocasiones se definió como un “individualista puro” y tenía fama de misántropo, escéptico y de talante hosco y cínico. Su peculiar visión del nacionalismo catalán le ocasionó incomprensiones entre los catalanes más puristas y comprometidos, y todavía hoy, como se describe en la parcial biografía de Cristina Badosa (Josep Pla, biografia del solitari), su vida sedentaria y su actitud escéptica con el catalanismo siguen suscitando polémica.

Sin embargo, a Pla hay que juzgarlo por la calidad de su obra literaria, una de las más maduras y versátiles de la lengua catalana y castellana. Heredero de Azorín, Baroja, Montaigne y Stendhal, su narrativa se aleja radicalmente del romanticismo y del barroquismo, optando por un estilo sosegado donde se compaginan sin estridencias lo idealista y lo pragmático. Todos los críticos destacan especialmente su capacidad para la adjetivación, sobria pero determinante.

Su obra en catalán, publicada por Destino, abarca 47 volúmenes, y la “Biblioteca Pla” (en castellano) lleva ya trece volúmenes. Este año se publicará la “Biblioteca Año Pla”, con cinco de sus obras más importantes. De tan vasta y variada producción, hay que destacar, por ejemplo, El quadern gris (El cuaderno gris, muy bien traducido al castellano por Dionisio Ridruejo y su mujer), un peculiar dietario; las novelas El carrer estret (La calle estrecha, en versión de Néstor Luján) o Contrabando; sus libros de viajes; los retratos de personajes recogidos en Homenots, o sus magníficos relatos cortos, como los reunidos en castellano por Destino en Cinco historias del mar o en La vida amarga.

Luis Ramoneda

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