EEUU: acceso gratuito a investigaciones biomédicas financiadas con dinero público

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Duración lectura: 1m. 50s.

Una ley ha liberado el acceso a las investigaciones biomédicas financiadas con dinero público en Estados Unidos. Esta decisión hace obligatoria la política iniciada por los National Institutes of Health (NIH) en mayo de 2005, por la que se ha animado a los investigadores financiados a ceder voluntariamente sus trabajos (ver Aceprensa 21/05). Firmada por George Bush la última semana de 2007, la medida supone que unos 60.000 estudios serán de libre acceso cada año a través de una página web.

La nueva versión de la Consolidated Appropriations Act, ley que fija las dotaciones presupuestarias para numerosos organismos federales, obliga a los investigadores financiados con fondos públicos a depositar copias electrónicas de los manuscritos ya revisados por la comunidad científica en el archivo digital de la National Library of Medicine, la PubMed Central (www.pubmedcentral.nih.gov). Los textos completos estarán disponibles no más tarde de un año después de su publicación en una revista.

El patrocinio de los NIH sostiene el 11% del total mundial en investigaciones médicas, a través de los 30.000 millones de dólares anuales que desembolsa en ese concepto, de modo que la medida facilitará el acceso a investigaciones de primer orden. Hasta ahora, era necesario suscribirse a publicaciones científicas para acceder a muchos de esos trabajos. No es extraño, por ello, que las casas editoras de tales revistas se hayan opuesto siempre a esta medida. De hecho, el plazo de un año establecido como tope para publicar los estudios es una conquista de este sector, ya que la intención inicial era que fuese la mitad, seis meses.

El sector más directamente beneficiado es el académico y universitario. “El acceso público a la investigación favorece la educación superior”, ha dicho David Shulenburger, de la NASULGC, organización que representa a las universidades financiadas con fondos públicos. La difusión gratuita, añade, “permitirá a las universidades hacer más rentable sus inversiones en investigación y ampliará las posibilidades de lograr descubrimientos, al quedar los resultados más fácilmente accesibles para que sirvan de base a otros”, afirma.