El Observatorio

Una llamada a la felicidad

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Con ocasión del próximo Sínodo de los obispos sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, propone unas reflexiones en el diario ABC.

La cuestión del destino de la persona se ilumina desde “nuestra verdad más profunda: que somos hijos de Dios y hemos sido creados por amor”, dice Mons. Ocáriz. “[Dios] realiza la llamada más radical: nos llama a cada uno y a cada una a ser plenamente felices a su lado. El Creador no nos arroja a la vida y se olvida de nosotros: quien crea, ama y llama”.

A la vez, “la búsqueda personal puede generar un cierto desasosiego, porque experimentamos el vértigo de la libertad. ¿Seré feliz? ¿Tendré fuerzas? ¿Valdrá la pena comprometerse? Tampoco aquí Dios nos deja solos. Él nos inspirará si sabemos escucharle. Se lo pedimos cada vez que rezamos la oración más hermosa: ‘Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo’: hágase tu voluntad en mí”.

Pero, sobre todo, “cuando Él pide algo, en realidad está ofreciendo un don”. Así, “la santidad no solo no es un obstáculo a los propios sueños, sino que es su culminación. Todos los deseos, todos los proyectos, todos los amores pueden formar parte de los planes de Dios”.


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