aceprensa

Good bye o See you?

Y Cameron pasó a la Historia


Hay referéndums necesarios, por ejemplo porque así lo prevé la Constitución. Otros se hacen necesarios porque los exigen los ciudadanos. Otros no son necesarios: si los organiza un gobernante, es para ganarlos.


A David Cameron parece que “le va la marcha” Convocó un referéndum en Escocia y lo ganó por los pelos. Pero si el cántaro va una segunda vez a la fuente... El referéndum no era necesario. David Cameron lo convocó y lo perdió. Por unos 1.200.000 votos. Pero eso da igual. Lo perdió.

Si hubieran votado más escoceses y más norirlandeses lo hubiera ganado. Porque los escoceses estuvieron muy a favor de quedarse y los norirlandeses, un poquito también a favor. Pero en estos dos territorios participó un 10% menos de la media. Todo eso da igual ahora. Cameron lo convocó y perdió.

Y la gran pregunta sigue siendo: ¿por qué lo hiciste, David Cameron, por qué? Cuando se redactó la Constitución Europea, el Presidente francés Jacques Chirac estaba en horas bajas de su popularidad. Quiso convocar un innecesario referéndum, que ganaría y con eso mejoraría su prestigio.

Si hubieran votado más escoceses y más norirlandeses, hubiera ganado la permanencia en la UE

Lo perdió y así, la Constitución nunca llegó a puerto. Cameron entra en la Historia, sí, pero ¿a qué precio? ¿Valió, David Cameron, la pena?

Quedan dos años de pertenencia a la Unión. En ese tiempo se negociarán muchos detalles que no están fijados ni por ley ni por tradición. Probablemente se negocie también un tratado de libre comercio, porque eso sí gusta a los británicos.

Algunos, europeístas, incluso suspiran aliviados: Ya, que se vayan de una vez y dejen de incordiar. Pero no es la opinión mayoritaria, ni mucho menos. Por eso, porque la mayoría de políticos querrá conservar lo que se pueda, los británicos conseguirán un buen resultado en las negociaciones. Esto puede ser un incentivo para otros países, desencantados con una Unión Europea que no está resolviendo convincentemente algunos problemas. Países Bajos podría ser el próximo.

Se irá, pues, Reino Unido. Y un 48% de su población quiere quedarse. Queda, pues, una sociedad fracturada, en dos bloques no complementarios sino antagónicos.

Queda un consuelo: Gibraltar votó en más del 95% a favor de quedarse. Si la proeuropea Escocia decide en un nuevo referéndum su independencia, Gibraltar puede adherirse a ella.

Y recordar los tiempos en que les gobernaba (es un decir) David Cameron. Que está noche ha entrado en la Historia. Pero nos queda la pregunta: no era necesario, David Cameron, no lo era. ¿Por qué, entonces, lo hiciste?

Enrique Banús es presidente de la European Community Studies Association.